Nombre: Trainspotting
Director: Varios, Danny Boyle, Varios
Guión:
País: Reino Unido
Año: 1995

Otras reseñas para esta película

Alejandro Gómez Dugand * * * *

Trainspotting (1995)

Choose not to Choose Life
Escoger la vida, el televisor pantalla plana, la vajilla cuadrada, la familia hermosa, las camisas Polo, el apartamento remodelado, las escaleras en caracol, el Goleen Retriver con pañoleta rosada en el cuello. Escoger la vida: ser, en últimas, el cliché que su mamá quería que fuera. Pero Rent no lo ve así, él se hace un pregunta que después de pensársela mucho, es razonable: ¿Porqué escoger vivir si uno tiene heroína? Rent decide escoger algo más grande, decide escoger no escoger la vida.

Trainspotting es quizás una de las mejores adaptaciones que se han hecho en el cine pero por la razón equivocada: El proceso de traducción a imágenes no es un éxito porque sea un reflejo fiel del libro sino todo lo contrario, por que se aleja de él lo suficiente para ser una experiencia totalmente diferente a la lectura pero sin que el sabor que queda en la boca sea muy diferente. El hecho es que muchas historias originales del libro no llegaron a la película, historias buenas y personajes geniales, pero Hodge, el escritor, la hizo bien. El hecho es que el y su director Danny Boyle lograron, con una decisión muy difícil, salvar una película que pudo haber sido un gran desastre: Una película caótica, inconexa, yendo a muchos lugares pero no llegando a ninguno, esbozando muchos personajes pero no terminándolos.  El hecho es que todo esto es bastante extraño, porque todo eso que pudo haber hecho que la película se hundiera en la intrascendencia, es lo que hace del libro un clásico y a su autor en un mito viviente.

Uno se la piensa varias veces, pero algo no cuadra. Digo, con respecto a todo esto de las adaptaciones: Uno ama la versión de Kubrick de La Naranja Mecánica pero el libro no lo emociona del todo, uno podría tirarse un fin de semana entero a ver Harry Potter pero no se le ocurriría gastar un minuto leyendo el libro, Fight Club es una de sus películas favoritas pero siente que no le hace honor a la versión de papel. La cosa es complicada. Sobre todo si uno echa reversa y piensa en lo que ha pasado, sobre todo si usted es como yo, que estudié literatura pero que lo que realmente me apasiona es el cine.

Uno quiere pensar que no hay historias negadas para nada, que todo es funcional en cualquier formato si el autor tiene la habilidad… pero todo parece indicar que no. Hay libros que son mejorados en su versión fílmica y autores que deberían tener el derecho constitucional de asesinar de manera lenta y cruel a quién hizo la adaptación de su libro.  

¿Qué tan diferentes son los leguajes del cine y la literatura como para que uno no extrañe las historias que quedaron fuera Trainspotting pero no logre perdonar que dejaran por fuera de El Señor de los Anillos a un personaje con Tom Bomadil?

La pregunta daría para discusiones largas, mamertas y agotadoras. Por ahora me limito a decir que Trainspotting parece pasar la prueba de manera satisfactoria.
No.
Por ahora lo que me atrevo a decir es que, para mi, esta película es de la mejores adaptaciones del cine (que se ofenda y se desmaye el que lo quiera hacer). La película logra hacer, valiéndose de secuencias inolvidables y bien pensadas, lo mismo que Irving Welsh, el autor de la novela, pretendía hacer con sus personajes y sus historias.

En los párrafos de Welsh, Rent es un personaje hecho de frases cortas, de una prosa amarga y seca. En la película, Rent es un tipo menudo y ojeroso que sólo habla cuando lo tiene que hacer. En los dos casos, el personaje es claro como el agua del peor inodoro de Edimburgo.

La historia de la película, a estas alturas, todos la conocen: A unos jóvenes adictos a la heroína, que más que una droga es una cultura y una filosofía, no les pasa nada hasta casi el final de los hechos. Pero esa nada se mueve a toda velocidad, y se estrella y mata bebes y te hace dar gritos mientras te desintoxicas en una cama. Esto, solamente, ya hace que la película sea un éxito, pero hay algo más. Lo que uno más le agradece Trainspotting, el libro y la película, es lo que no tiene eso que uno le arrancaría con un cortaúñas a películas como Requiem for a Dream. En la escuela de la literatura minimalista liderada por Tom Spanbauer, a la que permanecen personajes como Chuck Palahniuk y Amy Hempel, se habla de algo que se llama “recording angel”, que significa escribir sin hacer juicios, hacer que cualquier sentencia ocurra sólo en la mente del lector. El hecho es que odio la manera en que Réquiem me dice de manera tan clara y evidente que las drogas son malas. Trainspotting ha sido fuertemente criticada por glorificar el mundo de la heroína pero creo que quien piense que esto es así está profundamente equivocado pero también lo está el que piense lo contrario. Trainspotting se salva de la moraleja estúpida porque su labor es únicamente mostrar, apelar a un espectador inteligente, que conozca el cine, que sepa que el único compromiso de una cinta es contar una buena historia. Si quiere aprender, vea el programa del padre Chucho.

Comentarios

Para comentar usted debe estar estar registrado, ingresar ó registrarse.