Nombre: Juegos de poder
Categorías: Drama, Política, Basado en hechos reales, Biográfica, Histórica
Director: Mike Nichols
País: Estados Unidos
Año: 2007

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Marco Antonio Fonseca Gomez * * * *

Juegos de poder (2007)

A medida que pasa el tiempo la sociedad norteamericana y el mundo en general empiezan a darse cuenta de la verdadera cara de la aventura bélica del Oriente Medio, con todas sus catastróficas consecuencias y traumas. Y el cine, como fiel testigo y representante de su época es el primero en retratar este conflicto. Sin embargo, a pesar de la tendencia general de contar la historia a través del cine, como ahora se está haciendo con los conflictos en Irak y Afganistán, pocas veces se reflexiona y se vuelve atrás para entender las causas que condujeron a que las cosas estén como estén. Por ello tiene un gran mérito Juegos de Poder, la última película de Mike Nichols, que en forma de sátira nos muestra cómo los Estados Unidos terminaron alimentado a los que en el futuro, una vez terminada la guerra fría, serían sus principales enemigos: los terroristas islámicos.

Juegos de poder describe la historia verídica de Charles Wilson (Tom Hanks), un pintoresco y frívolo representante de la Cámara del Congreso de los Estados Unidos, que de la noche a la mañana se convierte en el abanderado de la causa de los rebeldes talibanes que luchan por liberar a Afganistán de la invasión soviética. Con la ayuda de la rica y anticomunista Joanne Herring (Julia Roberts), y del testarudo y cínico agente de la CIA, Gust Avrokotos (Philiph Seymour Hoffman), Wilson emprenderá su quijotesca aventura. Después de innumerables maniobras políticas dentro y fuera de su país, Wilson consigue ayudar a los afganos, los cuales al final de los años 80 con ayuda norteamericana sacan de su país a los rusos, lo que se convierte en vísperas de la caída del comunismo en una enorme victoria para los Estados Unidos. Pero el triunfo oculta otra cara, la de los radicales extremistas talibanes que pronto se volverán en contra de sus benefactores.

La mayor virtud de Juegos de poder es la forma en la que se muestra utilizando el humor y la ironía la ambivalencia de las "buenas intenciones" de Charlie Wilson frente al conflicto afgano, detrás de las cuales se ocultan la hipocresía y el oportunismo del gobierno norteamericano: lo que importaba para los burócratas de Washington no era la libertad y el progreso de los afganos, si no demostrar que ellos también podían acabar con la potencia rival de manera silenciosa y sin necesidad de comprometerse en una confrontación abierta.

En resumidas cuentas, Juegos de poder es una película que se disfruta no sólo por las inquietantes dudas que genera en el espectador, sino también por las excelentes actuaciones de sus protagonistas y por la impecable puesta en escena de ese gran maestro del cine llamado Mike Nichols, autor de películas tan excepcionales y polémicas como El graduado y ¿Quién le teme a Virginia Woolf?

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