Nombre: Contra el enemigo
Categorías: Acción
Director: Edward Zwick
Año: 1998

Otras reseñas para esta película

Mauricio Reina * * *

Contra el enemigo (1998)

La hora del entetenimiento

Hay películas para todos los gustos. Y para nadie es un secreto que las cintas de acción cuentan con una amplia clientela. Al fin y al cabo todos tenemos una buena dosis de adrenalina por ahí, esperando a ser activada. Por eso lo primero que hay que dejar claro acerca de Contra el Enemigo es que se trata de una película de acción y, como sucede en el viejo cuento, quien vaya a verla no debe esperar que en ella le expliquen a Hegel o le enseñen a hacer algoritmos.

Pero dentro del género de acción hay películas excelentes, buenas y malas. Podrán caer tomates desde la platea ilustrada, pero si lo que uno quiere es acción, Contra el Enemigo es una buena película. Claro que tiene varios problemas, como sus pretensiosos planteamientos políticos o el frágil guión que hacia el final de la película se resuelve de cualquier manera. Pero en el momento en que esos vicios se hacen evidentes, el espectador ya lleva más de cien minutos disfrutando de una buena montaña rusa de emociones y el director ya se ha anotado un triunfo por nocaut.

Para despertar emociones nada mejor que la historia de los buenos contra unos malos desconocidos y a la vez omnipresentes. En el caso de Contra el Enemigo los malos son unos terroristas islámicos. Como retaliación por el secuestro de un líder árabe por parte del gobierno de Estados Unidos, un grupo de terroristas pone en jaque a la ciudad de Nueva York a punta de atentados con bombas fatales. Enfrentando a ese enemigo sangriento están los buenos de la película, dos agentes del FBI representados por Denzel Washington y Tony Shalhoub. Pero las cosas no son fáciles para este dúo dinámico. En el camino se atraviesa en general del ejército estadounidense, encarnado por Bruce Willis, quien aunque debería ser bueno, en el fondo es más malo que los mismos terroristas. Como si fuera poco, los héroes tienen que aclarar si la agente de la CIA que se les atraviesa todo el tiempo (Annette Bening) está del lado de los buenos o de los malos.

A partir de esta trama el director Ed Zwick se dedica a hacer lo que sabe: construir buenas escenas de acción. A pesar de que en muchos casos termina cayendo en lugares comunes, hay que reconocer que logra crear momentos memorables. Por ejemplo, la escena de los celulares y los beepers –no cuento más- merecería estar en cualquier antología del buen uso del lenguaje cinematográfico.

De las actuaciones es poco lo que hay que decir. Bruce Willis, como ya es habitual, podría haber sido reemplazado por un muñeco de Nintendo y nadie lo habría notado. De otra parte, mientras a Denzel Washington le va mejor como ciudadano consciente que como hombre duro, Annete Bening termina ahogándose en medio de un personaje tan pretensioso como incoherente. Entre tantos estereotipos, Tony Shalhoub se lleva las palmas por su papel secundario como agente del FBI de ascendencia árabe, logrando a la vez sutileza y realismo en su actuación.

Contra el Enemigo ha sufrido severas críticas en Estados Unidos por la estigmatización que hace del Islam y el fervor musulmán. Esta crítica se podría hacer extensiva al tratamiento que la película da a las minorías en general, que logra combinar sin ningún pudor la caricatura y el paternalismo. Pero más allá de este debate, lo que resulta verdaderamente patético son las discusiones entre el agente del FBI y el general Devereaux sobre cómo debe Estados Unidos cumplir su papel como policía del mundo. Claro que esas reflexiones poco importan. Al fin y al cabo, a estas alturas nadie pretende que Bruce Willis y Denzel Washington sean ideólogos de cabecera. ¿O sí?

Publicado en la revista Cambio. ©Casa Editorial El Tiempo - Todos los derechos reservados

Comentarios

Para comentar usted debe estar estar registrado, ingresar ó registrarse.