La invención de un género: el video musical, Por Alejandro Martín
Entre los miembros de ochoymedio hemos querido celebrar los 25 años de Mtv haciendo una selección de nuestros 25 videos favoritos.
Muchas maromas hubo que hacer para elegir tan pocos de los millones que
hay, pero quisimos representar, dentro de lo posible, lo más valioso y
lo más significativo del género. Y la selección pudo hacerse, en gran
medida, gracias a Mtv, a la existencia del canal de
los videos, que de una manera u otra ya había escogido por nosotros:
con sus premios, con los más votados, con los más programados, ya había
impuesto tanto los más notables como las categorías para juzgarlos. Mtv
nos permitió ver cotidianamente a los grupos y a los cantantes, de tal
forma que su música para nosotros nunca estuvo separada de sus
imágenes. Es verdad que desde nuestra actitud de cinéfilos hemos
tendido a dar una importancia muy fuerte a los directores de los
videos, pero en realidad no se puede determinar quién es más
responsable del resultado del video, si ellos o los autores originales
de las canciones. Hay cantantes como Michael Jackson, Madonna o Björk, y grupos como Aerosmith, R.E.M. o Radiohead,
cuya obra no se sabe si es mejor interpretar a partir de su música o de
sus videos. De Michael Jackson, por ejemplo, a pesar de lo
espectaculares de las puestas en escena de sus videoclips, lo que nos
queda por encima de todo es su forma de bailar. En cambio, tanto
Madonna como Björk han conseguido con sus videos añadir siempre nuevas
capas de complejidad para el personaje público que han ido
construyendo. Los de Aerosmith siempre han sido los mismos pero nada
les ha quitado la intensidad rockera, R.E.M ha privilegiado a los
mejores directores para que creen con ellos las imágenes más refinadas
que logren tocar las fibras de sus fanáticos, mientras que en Radiohead
la actitud ha tenido que ver sobre todo con la experimentación y la
creación de ambientes inquietantes.
Contrario
a lo que se piensa, desde que comenzaron los videos, siempre ha habido
directores con una personalidad y un estilo muy determinado. Claro que
el canal televisivo sólo vino a reconocer esto en los años noventa, al
dar espacio para el nombre del director en los créditos de los videos.
Y por eso tendemos a reconocer sólo a los autores de esa segunda década
(Michel Gondry, Spike Jonze) y nos olvidamos de los genios de la primera (Steve Barron, David Fincher).
Pero fuera de esos �autores�, ha habido una gran camada de directores
que marcaron lo que se ha venido a considerar la �estética Mtv �,
que se caracterizó por lo barroco y recargado. De los directores que
podríamos reunir bajo esta marca sin duda hay que destacar a Wayne Isham y Nigel Dick.
Este segundo es tal vez de los personajes más significativos del canal,
ha estado desde un comienzo hasta el día de hoy, y dirigió siempre los
videos de los grupos más populares: desde Guns and Roses en su momento estelar (�Welcome To The Jungle�) hasta �Baby, One More Time� de Britney Spears.
En ambos casos marcó claramente la identidad del intérprete acogiéndose
a los elementos básicos del género al que pertenecían. Porque una de
las cosas más notorias al mirar el canal �desde arriba� es la manera
como se encargó de sellar las distintas estéticas que identifican a los
distintos géneros: rock (AC/DC), rock pesado (Metallica), metal suave (Bon Jovi), grupos pop adolescente (New Kids On The Block), pop femenino (Paula Abdul), pop masculino (George Michael), rap (Puff Daddy),
etc. Una de las críticas más fuertes que puede hacerse a la selección
que hicimos es la ausencia de videos de músicos negros. Porque si de
algo ha hecho evidencia Mtv es de la importancia de
su música, que quizás se programa más que ninguna otra. La mayoría de
sus videos tiene un formato muy definido, de una naturaleza excesiva y
exuberante. Resulta interesante notar también cómo dos de los ídolos de
Mtv: Beastie Boys y Eminem, son justamente blancos que hacen rap y que copian elementos no sólo musicales de los negros.
Todo
videoclip es por definición un hecho secundario, algo que viene después
de la canción, y por lo general busca �representarla� de alguna manera.
El modo más sencillo, y que sigue poniendo la pauta para la mayoría de
los videos, es poner a los grupos a simular que están tocando o
cantando. La aparición del artista resulta crucial porque todo video
normal tiene un doble propósito: potenciar la canción volviendo
imágenes su tema, y a la vez crear un ícono del grupo para que quede
impreso en la mente del público. El ritmo de la música queda
representado por los cortes en la edición, o por distintos tipos de
coreografías de baile. Los directores que más admiramos y cuyos videos
escogimos como los mejores de todos los tiempos se han destacado
justamente por su juego con estos elementos básicos. Sus videos
consiguieron o bien cumplir de la mejor manera los requisitos básicos,
o brindar algo más, creando recursos radicalmente nuevos que
alimentaron el lenguaje de los videos. Entre los primeros están
aquellos maestros en crear íconos (Mark Romanek, Stephane Sednaoui): Lenny Kravitz siempre será el de los rastas de �Are You Gonna Go My Way�, y Red Hot Chili Peppers los de �Give It Away�. Pero nuestros favoritos son sin duda Michel Gondry y Spike Jonze,
que han llegado más lejos que ninguno en el intento de hacer música con
imágenes. El primero, el francés Gondry, más conectado con los orígenes
del cine y la idea del cine como magia, ha jugado como nadie para
representar de mil maneras los distintos elementos de la música en la
pantalla. El segundo, el californiano Jonze, es quien mejor ha
entendido aquello particular del formato video, con su espontaneidad y
su especificidad televisiva, consiguiendo ser siempre original de
manera tal que su firma sólo se reconoce en el hecho de que sus nuevos
videos no se parecen en nada a todo lo que uno haya visto antes.
Toca
hablar en algún momento de los videos de música en español. Tristemente
la marca común ha sido la poca originalidad y el mal uso de los
recursos. La figura más vergonzosamente notoria ha sido nuestro
colombiano de Miami Simón Brand y su triste intento por calcar la estética Mtv. Pero no todo ha sido malo, México y Argentina se han dejado poner en alto por sus mejores representantes: Café Tacuba y Babasónicos, ambos experimentales tanto en música como en imágenes. De Colombia, sólo Aterciopelados ha intentado sacar la cara con un catálogo de videos decente, aunque solamente la �Florecita rockera�
es para recordar. Ese video, que parte de una única idea, ojalá sirva
de ejemplo para los que hoy intentan hacer videos de cómo la sencillez
conceptual siempre será la marca de una buena obra del género.
Para los que fuimos educados por la televisión y la música comercial, Mtv será un ícono inolvidable (recordado además como tal por esas animaciones
que terminaban siempre con las tres letras). En los ochenta, la idea
era intentar ver todos los videos posibles. En cuanto a la música, no
se trataba sólo de copiar los cassettes o de comprar los acetatos,
había también que tener los afiches, ir a los conciertos y, claro, ver
los videos. Desde entonces la música no es sólo música, viene con las
pintas, con la actitud, los bailes (proféticamente el primer video que
se pasó en el canal fue "Video Killed The Radio Star").
Ya va un cuarto de siglo, y es toda una generación la que quedó
marcada. Esto está sonando inevitablemente nostálgico, pero creo que no
puede ser de otra manera: lo que se celebra ahora es el fin de una
época, Mtv ha intentado a trancazos acomodarse al
cambio de los tiempos y mal que bien lo ha logrado, pero en gran medida
a costa de olvidarse de lo que lo definió en un comienzo: los videos
musicales. Y esta celebración de Mtv es más bien una
celebración de ese género peculiar, a medio camino entre el cine
experimental y la propaganda televisiva, la muestra quizá más genuina
del caos de las divisiones que llegó a su culmen a finales del siglo
XX, cuando artistas y comerciantes se dejaron fundir unos con otros,
aprovechándose mutuamente para crear no sólo joyas inolvidables, sino
toda una cultura.
P.D.
Este especial ha sido posible gracias al nuevo medio, la web, que vino
para trastornar las convenciones de una generación. Tenemos que
agradecer a MVDbase toda la información básica para poder orientarnos, pero por encima de todo a Youtube, que nos permitió volver a ver todos esos videos. En un tiempo en que a Mtv
han dejado de interesarle los videos, esta página web hace posible que
veamos todo lo que queramos. Claro que esa oferta desmedida y
des-mediada va a hacer más complicadas que nunca (y más pertinentes)
las selecciones. Es muy probable que ya esté allí un sin fin de videos
interesantísimos de los que sólo por azar tendremos noticia. Pero allí
están, y la labor está en buscarlos y compartir los mejores. Por lo
pronto nosotros cumplimos con hacer visible nuestra selección de una
época. Y así, podremos gritar: Adiós a Mtv, larga vida a Youtube .