El cine de los otros: Luis Ospina
Jul 13, 2008 por Ricardo Silva RomeroEl cineasta Luis Ospina, que nació en Cali el 14 de junio de 1949, ha hecho algunas de las películas más importantes de la historia del cine colombiano. Sobre todo: se ha reído muy bien de lo colombiano a partir de los géneros del cine norteamericano. A veces lo ha hecho sin que nadie se de cuenta: descubrí que últimamente, cuando los medios le piden una foto, les manda una de Wim Wenders. ¡Y la publican! Con Carlos Mayolo filmó hace treinta años un falso documental para morirse de la risa que está, seguro que sí, entre lo mejor que se ha hecho por acá: Agarrando pueblo (1978). Hicieron juntos varios cortometrajes más. Y cuando cada uno se dedicó a lo suyo, en estos últimos veinte años, hizo una serie de documentales estupendos: Andrés Caicedo: unos pocos buenos amigos, Slapstick: la comedia muda norteamericana, Nuestra película, La desazón suprema: retrato incesante de Fernando Vallejo, De la ilusión al desconcierto y Un tigre de papel. Tiene dos largometrajes de ficción que (creo que nadie sabe tanto de Hollywood como él) son parodias del cine norteamericano: Pura sangre (1982) y Soplo de vida (1999). Y el año pasado publicó un libro muy divertido: Palabras al viento: mis sobras completas. Lo vi ayer en la feria del libro. Acá están sus respuestas:
1. ¿Recuerda qué se siente ir a cine por primera vez?
Yo no recuerdo qué sentí cuando fui a cine por primera vez pues, como Cabrera Infante, todavía estaba en el vientre de mi madre. Pero me imagino que era oscuro, tierno y acogedor como una sala de cine.
2. ¿Cuáles son las películas de su vida que puede comparar con (haberlas visto fue para usted) un gran evento como la primera comunión o la graduación o el matrimonio?
La primera vez que vi una teta en el Teatro Colombia de Cali. Era una película alemana que no he podido identificar en la que salía una actriz en un bagnera. Fue tal mi emoción que me espere a la siguiente sesión para volver a ver esa fugaz revelación. El teatro era en forma de U y recuerdo que unos jovencitos excitados se acercaron hasta el borde de la pantalla a ver si podían mirar adentro de la bagnera. Agnos después vi la misma escena en “Los Carabineros” de Godard.
3. Si acabara de conocer a alguien que ve pocas películas, y quisiera presentarse como es, ¿qué películas lo pondría a ver con usted?
Vertigo, El hombre de la cámara, Sunset Boulevard, El Ciudadano Kane, Persona, Taxi Driver, Out of the Past, Avaricia, Viridiana, La edad de oro, solo para citar 10.
4. ¿Cuáles son sus películas malas favoritas, es decir, cuáles son sus principales placeres culposos del cine?
La leyenda de Lylah Clare, The Curse of the Undead, Theatre of Blood, Parasitos asesinos, La pandilla abominable, Them! The incredibly strange creatures who stopped living and became mixed-up zombies, The Little Shop of Horrors, Pink Flamingos, Thunder Road.
5. ¿Por qué no puede dejar de hacer cine? O: ¿por qué no puede dejar de ver cine, de escribir sobre cine, de escribir cine?
Porque ya estoy muy viejo para aprender a robar o para volverme vivo. Ahora todo el mundo nace vivo. En mi tiempo no. No puedo dejar de ver cine, de escribir sobre cine y de escribir cine porque no tengo nada más que hacer. Ademas no sé hacer nada más.



