El cine de los otros: Camilo Jiménez
Jul 17, 2008 por Ricardo Silva RomeroTengo varios amigos en común con Camilo Jiménez. Así que ya lo conocía, ya me parecía amigo mío, la primera vez que me lo encontré. Camilo es el editor de El Malpensante desde hace ya varios años. Pero hace poco pasó por Culturama, el programa de televisión sobre cultura, para darse un paseo por los otros mundos. Lo mejor que tiene, aparte del sentido del humor, aparte de su cinefilia y su manera muy personal de leer los libros, es que escribe muy bien. Vive rodeado de gente que tiene que ver con las películas. Vive bien rodeado. Su blog es muy bueno:http://elojoenlapaja.blogspot.com Y sus respuestas a nuestra pequeña entrevista, que sigue dándole forma a esta especie de documental, le recuerdan a uno que se podría vivir una vida sin salir del cine.
1. ¿Recuerda qué se siente ir a cine por primera vez?
La primera película que vi en pantalla grande fue El gran vals, de Julien Duvivier (1938). A mis siete años no podía creer que hubiera un mundo tan fastuoso, tan colorido, tan vistoso por fuera de mi casa, de mi barrio. La historia se me olvidó, pero los salones, los vestidos, la música todavía me acompañan. Creo que lo que se siente al ir a cine por primera vez es sorpresa y arrobamiento, lo mismo que había sentido un par de años antes cuando vi el mar por primera vez. Estimo que el sentimiento es el mismo: arrobamiento ante la grandeza.
2. ¿Cuáles son las películas de su vida que puede comparar con (haberlas visto fue para usted) un gran evento como la primera comunión o la graduación o el matrimonio?
Para mí son muchas las que me han levantado del piso, aunque no me sentí así ni cuando hice la primera comunión, ni cuando me gradué ni cuando me casé. Sí sentí eso cuando pude separarme (lo siento, Gloria, pero es cierto), o a ratos cuando termino una novela que me ha tenido emocionado durante un par de meses. Podrían ser: Érase una vez en América, de Sergio Leone. Stalker, de Andrei Tarkovski. Fitzcarraldo, de Werner Herzog. Scarface, de Brian de Palma. La ventana indiscreta, de Hitchcock. Birdy (Alas de libertad), de Alan Parker. Casino, de Scorsese. Goodfellas, de Scorsese. Taxi Driver, de Scorsese. Los lunes al sol, de Fernando León de Aranoa. Entre las que repito cada que puedo están las de Scorsese (menos El aviador y Pandillas de NY, que me parecieron bodrios) y Sideways, de Alexander Payne. Últimamente me levantó del piso Garden State, de Zach Braff.
3. Si acabara de conocer a alguien que ve pocas películas, y quisiera presentarse como es, ¿qué películas lo pondría a ver con usted?
Las que puse en la respuesta anterior más El hombre que sabía demasiado (Hitchcock), Los 400 golpes (Truffaut), Some Like It Hot (Wilder), Sin aliento (Godard), Sunset Boulevard (Wilder), La mujer de arena (Hiroshi Teshigahara)… Creo que invitaría a esa persona a ver una película cada dos o tres días y en dos años no acabaríamos de conocernos.
4. ¿Cuáles son sus películas malas favoritas, es decir, cuáles son sus principales placeres culposos del cine?
Debo confesar que soy un terco y devoto brucewillista: no me pierdo ni una. He llegado a decir con pleno convencimiento que Ben Stiller es el nuevo Chaplin. Las películas del combo de Stiller me fascinan y no me las pierdo (Owen Wilson, Will Ferrell, Vince Vaughn…).
5. ¿Por qué no puede dejar de hacer cine? O: ¿por qué no puede dejar de ver cine, de escribir sobre cine, de escribir cine?
Si podría dejar de ver cine, pero bebería más y quizá me aburriría un poco, y yo le huyo a la aburrición como le huyo a las ratas y a la gente mentirosa.
