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Lo mejor de la década: listado final

Saturday, January 1, 2011 por Samuel Castro

¡Lo logramos! Menos de 12 horas después de que nos abrazamos diciendo ¡Feliz año! y de comernos las 12 uvas y de caminar alrededor de la cuadra cargando la maleta, logramos concluir esta lista, con lo mejor de la década Y aquí es donde además de listado este post se convierte en una queja, pues de todos los títulos que las revistas internacionales especializadas escogieron como lo mejor del año, en Colombia no se ha estrenado ni la cuarta parte: no hemos visto Biutiful ni Black swan, ni The kids are alright o The king’s speech. Afortunadamente nosotros somos de los que creemos que la década comenzó en 2000 y por lo tanto lo mejor de 2010 pertenece al siguiente conteo. Mientras llega el próximo año y todos somos felices frente a una pantalla (porque hay cosas que no queremos que cambien con el paso del tiempo) rememoremos las que aquí en ochoymedio hemos escogido como las mejores que pudimos ver en Colombia desde el 2000 hasta el 2009. ¿Quién dijo que había que ser pesimistas por el destino del cine? Como lo prueba esta lista donde hay de todo, desde grandes superproducciones con efectos especiales (necesarios para las historias que pretendían contar) hasta piezas independientes, donde hay títulos mexicanos, franceses, italianos y finlandeses, donde hay películas de guerra, thrillers y cintas que en lo audiovisual que se salen de los esquemas usuales, lo único que debe estar claro es que siempre habrá películas que valgan la pena. Está en manos de los que nos decimos críticos, descubrirlas, para que ustedes armen una filmoteca digna, como la que resultaría de comprar esta selección. ¡Feliz año para todos!

2000
Wo hu can long (El tigre y el dragón):
Fa yeung nin wa (Deseando amar):
Memento
Réquiem for a dream
Amores perros

2001
No man´s land (En tierra de nadie
La stanza del figlio (La habitación del hijo)
Moulin Rouge
Le fabuleux destin d’Amelie Poulain (Amelie)
Artificial Intelligence (AI)
Donnie Darko
Shrek
Y tu mamá también
The others

2002
El hombre sin pasado (Mies vailla menneisyyttä
The hours
The pianist
Ciudad de Dios (Cidade de Deus)
Bowling for Columbine

2003
Dogville

Elephant
Kill Bill vol. 1

Lost in translation
Las invasiones bárbaras
Mystic river
Finding Nemo
Mi vida sin mí
Oldboy

2004
Eternal sunshine of the spotless mind
Los edukadores

Machuca
Antes del atardecer

Temporada de patos
Vera Drake
Mar adentro
Sideways

2005
El niño
Una historia violenta

El jardinero fiel
Match point
El aura

2006
Once
Gwoemul (The host)
Das leben der anderen (La vida de los otros)
The departed
El laberinto del fauno

2007
4 luni, 3 saptamâni si 2 zile (4 meses, 3 semanas y 2 días)

Atonement
Juno
Le scaphandre et le papillon (La escafandra y la mariposa)

Ratatouille
The visitor

2008
Gran Torino
Låt den rätte komma in (Déjame entrar)
The dark knight
WALL-E
Revolutionary road

2009
Bastardos sin gloria
Up in the air
A single man
Up
El secreto de sus ojos

Lo mejor de la década: 2009

Thursday, December 30, 2010 por Samuel Castro

En menos de 48 horas se acaba este año. Y yo, en medio de fincas familiares y deseos de futuro venturoso en el 2011, corro todo lo que puedo para que Alejandro no gane su desafío y podamos terminar de nombrar las mejores películas de la década antes de la media noche de mañana. El 2009 fue un muy buen año para el cine y por el hecho de que reducimos esta lista a cinco por cada año (para que al final nos queden 50) se tuvieron que quedar por fuera de este listado anual grandes películas como Capitalismo: una historia de amor o Un profeta. Además, tengo que advertirlo, no está en este listado La cinta blanca porque por múltiples razones no la he visto aún (ya sé que decirlo es casi un crimen) y no me parece honesto con ustedes hablar de una película que tengo pendientes. Con esa salvedad, que espero excusen, veamos la lista de 2009.

Inglorious basterds: Tarantino cada vez lo hace mejor. En esta magnífica mezcla (que no es parodia, ni homenaje, sino todo lo contrario, como diría Cantinflas) de géneros y tonos, Quentin le declara su amor y su admiración al cine. Por eso el héroe es un crítico de cine y el combustible del incendio vengador es la antigua cinta fílmica de nitrato. Todo combinado en su justa medida para lograr una cinta imprescindible.

Up in the air: Ya escribí todo lo que podía escribir de esta película magnífica. Pero en los últimos días me he asombrado al escuchar muchos comentarios de personas que dicen que les pareció aburrida esta cinta. Al margen de respetar los gustos, creo que esas personas tal vez están demasiado cómodas con sus vidas y no han sentido esa angustia que, sobre todo en estos días de fin de año, nos llena el alma.

A single man: Yo soy un gran defensor de las buenas historias como la materia prima esencial de las buenas películas, pero me fascina aún más cuando un director logra encontrar la mejor manera visual de contar su historia. Si quieren un ejemplo de eso vean el primer trabajo del antiguo modisto Tom Ford. De continuar con este nivel, estamos hablando, sin lugar a dudas, de un verdadero autor de cine.

Up: Un anciano como protagonista. Un niño gordo como su segundo de abordo. Y así, a punta de ir en contra de los esquemas y de recordar las verdaderas películas de aventuras en cada secuencia, Pixar logró otra vez crear un nuevo clásico. Si alguien se perdió la secuencia en la que cuentan la vida del protagonista y su esposa en pocos minutos, salga ya mismo a comprar el DVD.

El secreto de sus ojos: Sí, todos la vieron este año. Pero oficialmente esta maravillosa historia se lanzó en 2009, logrando que los argentinos volvieran a creer en su cine y que los latinoamericanos tengamos dónde mirar cuando alguien dice que aquí no se pueden hacer grandes películas. Ésta, más que grande, es grandiosa.

Ya sólo queda que escojamos las mejores películas de 2010, para que la década esté completa. No dejen de visitarnos mañana.

Lo mejor de la década: 2008

Friday, December 24, 2010 por Samuel Castro

Mientras escribo esta nota, en la radio suenan efectos de sonido que imitan fuegos artificiales como fondo dramático de una locutora que está gritando “que viva diciembre” antes de darle paso a canciones que en Colombia se escuchan sólo en esta época y que tienen letras tan poéticas como “aguardiente pa’l chofer”. No sé si sea el ambiente adecuado para reflexionar sobre el cine, pero esos son los riesgos que impone el objetivo de terminar con esta selección de “lo mejor de la década” y no perder la apuesta que hicimos con Alejandro Martín. Antes de que sirvan la cena de Navidad, repasemos entonces lo que para mí fueron las mejores películas que se estrenaron en 2008.

Gran Torino: Para los adolescentes de hoy en día, Clint Eastwood es un nombre que no les dice nada. No saben quién es Harry el sucio (seguramente ya habrá alguien planeando el remake) y creen que las películas de vaqueros son una rara curiosidad. Por eso fue bueno que el maestro en que se ha convertido Eastwood sea capaz de seguir dando lecciones de buen cine, incluso bajo el disfraz de un viejo gruñón que descubre, al final de su vida, cuánto nos parecemos a personas que tienen otro color de piel

Låt den rätte komma in (Déjame entrar): ¿En qué momento las películas “de terror” se convirtieron en una sopa de sangre y gritos desenfrenados sin sentido? ¿Cuándo convertimos los sustos en un insulto a la inteligencia? La prueba de que no miento es que esta película sueca que cuenta una historia de niños y de personas que se alimentan de otras con una economía de recursos admirable, cause una conmoción en todo aquel que la ve.

The dark knight: En The big bang theory tienen razón: a veces pareciera que lo único que ha hecho Christian Bale por la figura de Batman es fingir la voz de su personaje para que parezca un cantante de metal. Por fortuna, detrás de él está un director como Christopher Nolan, capaz de crear una atmósfera y una historia que trasciende el mundo de los superhéroes y se convierte en una tragedia universal. Una tragedia con el toque realmente magistral de Heath Ledger que sin saberlo, estaba a punto de convertirse en el mejor actor de su generación.

WALL-E: Hay que esperar 39 minutos desde que comienza esta película para escuchar la primera palabra que pronuncia un ser humano. Lo mejor de todo es que nadie extraña los diálogos en esta obra bellísima, que recupera el sentido de las primeras historias de Disney, con un robot que nos conmueve más que Lassie y una moraleja ecológica que, como siempre pasa con Pixar, no parece ñoña.

Revolutionary road (Sólo un sueño): ¿Quién puede negar que uno de los aciertos de Titanic era la química absoluta que había entre sus protagonistas? En este drama intenso y desgarrador, Leonardo DiCaprio y Kate Winslet muestran cuánto han crecido como actores desde aquellos años y nos regalan unas actuaciones que no se borran de la memoria ni del alma.

Bueno. Esto fue el 2008. Y ya están a punto de servir la cena de navidad. Espero que aprovechen estas fiestas para ver algunas de estas grandes películas. Y para pensar cuáles pueden ser las elegidas de 2009. ¡Feliz Navidad de parte de ochoymedio para todos los amantes del cine!

Lo mejor de la década: 2006

Friday, November 19, 2010 por Samuel Castro

Alejandro Martín, el fundador de ochoymedio, intuye que no voy a alcanzar a publicar los post con lo mejor de la década antes de que se termine el año. No tanto por llevarle la contraria como por intentar cumplir al menos uno de los propósitos que me había hecho para este 2010 (mismos que espero no incumplir en 2011) aquí va la lista de mis películas preferidas de 2006.

Little Miss Sunshine: Dudé mucho en este quinto puesto de la lista (para los otros cuatro no hubo vacilación) pues como finalistas estaban Babel y Children of men. Pero esta comedia sobre otra familia disfuncional (¿y la de quién no lo es?) que se apoyaba mutuamente persiguiendo el sueño de una niñita ñoña, y que reunía dentro de una camioneta a esos tremendos actores que son Toni Collette, Steve Carell (lo es, no lo han aprovechado todavía), Paul Dano, Alan Arkin y Abigail Breslin, me decía más del estado del mundo (con esas niñas horribles del concurso de belleza, con el hermano que no habla y el académico que quiere suicidarse) de una forma más simple, que la grandilocuencia babélica o la estilizada parábola de Cuarón. Y además, con una escena de baile que la quisiera cualquiera que haga una comedia.

Gwoemul (The host): Eso que ustedes ven desenfocado en el fondo de la foto, esa cosa sin forma a la que la niña que siempre queda de tercera en los concursos de tiro busca dispararle, es el monstruo más original del cine de los últimos años. En esta película espléndida, donde no sabemos nunca qué demonios estamos viendo (ni en la forma del monstruo ni en el género de la película), Joon-ho Bong (¿o es al revés?, nunca he podido saber) fue capaz de hablar de las pasiones y las inseguridades humanas, de la corrupción gubernamental, de los vínculos familiares, mientras nos contaba la caza absurda de un monstruo que, como la maldad verdadera, mataba sin motivo.

Das leben der anderen (La vida de los otros): ¿Quién dice que todas las películas de espías son iguales? El director de nombre más largo en actividad (Florian Henckel von Donnersmarck) tenía la suerte de presenciar bajo su mando una de las mejores actuaciones de Ulrich Mühe (que era el papá en la versión original de Funny games de Haneke) convertido en ese hombre sin escrúpulos que un día se da cuenta de que la intimidad de las personas y la música de piano, eran capaces de conmoverlo. Y de cambiarlo. Porque lo malo no son las películas con mensaje (en este caso que “nunca es tarde para redimirse”), lo malo, siempre serán las malas películas.

The departed (Infiltrados): Yo vi la versión original, Infernal affairs. Y a pesar de lo que digan muchos críticos españoles (siempre un poco obnubilados por lo exótico, mientras que los latinoamericanos SOMOS exóticos) Martin Scorsese es tan maestro de cine, que es capaz de hacer un remake y superar por muchos kilómetros (y por un actor como Jack Nicholson, inolvidable con sus manos ensangrentadas) al original. Ver esta película es la mejor manera de recordar por qué los thrillers se llaman así.

El laberinto del fauno: Cuando uno ve la ficha de Guillermo del Toro en IMDb, puede comprobar que este gordito bonachón ha sido de todo: maquillador, director de cásting, director de segunda unidad, editor (en una entrevista en Gatopardo, Alejandro Gonzáles Iñárritu dijo que de no haber sido por él no hubiera podido editar la secuencia del choque en Amores perros), productor y escritor. Sólo una mente verdaderamente multifacética podía generar una combinación como ésta: una mezcla de cine de terror, con thriller político, con fantasía infantil, con cuento de hadas. Y como resultado una película que expresa mejor que casi todas aquello de “la magia del cine”.

Una de los nuestros

Wednesday, November 17, 2010 por Samuel Castro

Este post se iba a titular “Los logros de la familia”. Pero de ahí a que habláramos de “la familia ochoymedio” había un paso, y me niego a que en esta página y en este blog aparezcan expresiones de cartelera de empresa animando a los suyos para que nunca se revelen contra la esclavitud. Así que utilizando uno de esos títulos españolizados (que realmente pertenece a Goodfellas), con el género intencionalmente en conflicto, (como para pelear también con los políticos estúpidos que dicen nosotros y nosotras, meretrices y meretrizos) tenemos que destacar que nuestra colaboradora de cabecera, Diana Ospina Obando, es hoy también parte del cuerpo de críticos de Arcadia, la única revista que hace periodismo cultural en Colombia (que es distinto a hacer revistas literarias).

Ya se puede leer en línea su primera crítica, sobre Partir de Catherine Corsini, que demuestra, como siempre, la sensibilidad y la mirada particular que todo crítico debe tener y que Diana posee como pocas. Esperamos que con su nuevo compromiso, Diana no nos abandone (pero qué le vamos a hacer, es una posibilidad cuando uno hace esta página por amor al cine) y que sigamos contando con sus palabras y sus pensamientos.

Para ochoymedio, es un orgullo saber que Diana está en Arcadia, aunque es probable que deba ser Arcadia la que esté orgullosa de su nueva colaboradora, que es nuestra también. Una de los nuestros.

Las películas que yo incluyo en lo mejor de 2003

Friday, June 18, 2010 por Samuel Castro

Lo bueno del cine es que cada par de ojos ve una película distinta. Y aunque me parecen muy importantes las películas de la selección de Diana del 2003, yo tengo otras candidatas. No sé si más buenas, o si mejores. Sé que me gustaron más a mí. Y claro, lo de Lost in translation sí es inquina: a mí no me llegó ni poquito al alma y me ha parecido siempre una película “inflada”. Pero por eso el cine es mejor que la política (mucho, muchísimo mejor): porque se puede disentir sin pelear.  Esta es mi selección 2003:

 Les invasions barbares

Las invasiones bárbaras: ¿Cómo hacer de la muerte, de la pérdida inevitable y final, un acontecimiento festivo? ¿Podrá uno, al final de todo, reunirse con lo más parecido que he visto a “la conciencia tranquila”, hablar con todos los que han pasado por nuestra vida y sentir de ellos lo mucho que nos quieren, a pesar de nuestros defectos. Coincido con Diana, en que esta cinta es extraordinaria, y fue justa ganadora del Oscar a Mejor Película Extranjera.

Mystic river

Mystic river: ¿Hay alguna duda de que Clint Eastwood es un maestro contemporáneo del cine? Si les queda algún resquicio de incertidumbre vean esta película, gocen con un reparto que parece tocado por un ángel de gracia y dejen que la angustia se apodere de ustedes.

 Finding Nemo

Finding Nemo: ¡Pixar es capaz de hacer una historia de padre e hijo, combinada con road movie, en la que matan a una mamá en la primera escena y aún así lograr que uno no pueda parar de reír! ¿Eso no es un signo de absoluta grandeza? Una obra maestra más del estudio que nos ha acostumbrado a la perfección.

 My life without me

Mi vida sin mí: Hay una relación cercana entre esta película y Las invasiones bárbaras. Si la de Denys Arcand habla de un hombre que siente que tuvo una vida plena y por eso puede preparar una buena muerte, ésta cinta de Isabel Coixet, con una extraordinaria Sarah Polley en el papel principal, nos da una vuelta de tuerca al asunto: la muerte que te quita la vida a mitad del camino y lo que eso puede implicar para nuestros planes del futuro, que de un momento a otro se desvanecen. Si me voy a morir… ¿para qué ser fiel?, ¿qué puedo hacer para que los que queremos puedan superar nuestra muerte?

 Oldboy

Oldboy: Una de las cosas especiales que tiene esta película es que permitió el vínculo con Patxo, colaborador de este blog y amigo queridísimo. Así que Oldboy es, de alguna manera, el comienzo de mi relación con ochoymedio. Pero no por eso es que esta película es extraordinaria: es porque nos cuenta una historia que nunca es obvia, que jamás sabemos para dónde va a coger. Porque es la mejor entre la trilogía de la venganza a la que pertenece. Porque sentimos una profunda compasión por ese hombre al que le destruyen la vida sin saber por qué.

Lo mejor de la década: 2002

Sunday, April 11, 2010 por Samuel Castro

Como ven con el post de la batichica de ochoymedio, Diana Ospina, eso que mencionamos tanto acá de la diversidad de opiniones es mucho más que un cuento que vendemos por ser unos “bacanes”. Aquí de verdad creemos en el respetuoso disenso como una posibilidad, tanto en el cine como en muchas de las áreas de la vida. Por eso tengo que decirles a los lectores que preguntaron por Mulholland Drive que no va a estar en las listas que yo haga. Sí, creo que tiene una de las escenas de tensión sexual más sugerentes que he visto, pero eso no alcanza para sentir que es una película indispensable, algo que todos tienen que ver. Y adelantándome un poco a la respuesta a James, tal vez todo se deba a que soy tradicional en algo cuando voy a cine: a mí me gusta que me cuenten historias. Y para eso se necesita cierta coherencia narrativa que a Lynch no le gusta tanto. No es que no crea que es un cineasta importante: es que su cine no me toca el alma. Así de simple.

Sigo con la selección de lo mejor de la década y por eso aquí les presento las cinco películas que creo, fueron lo mejor de 2002.

El hombre sin pasado

El hombre sin pasado (Mies vailla menneisyyttä): ¿Qué es un hombre sin pasado? Tal vez lo única respuesta posible sea: aquello que quiere ser. Y Aki Kaurismaki, con una poesía conmovedora, convierte esa respuesta en una historia sencilla que nos habla a todos, a pesar de que casi nadie entienda finlandés.

The hours

The hours: Hay muchas amigas que se enojan cuando yo digo en una conversación que una película “es para mujeres”. Jamás lo he dicho despectivamente. En general hablo de aquellas cintas que tienen un contenido y una forma de presentar a sus personajes femeninos, que nosotros sólo podemos entender a la mitad. Y The hours es una película devastadora para el género femenino, que habla de todo aquello que ponen en juego, para sentirse realizadas.

The pianist

The pianist: Adrien Brody tuvo su premio pudiendo besar como lo hizo en la ceremonia del Oscar a Halle Berry por esta película que hablaba del Holocausto como de una desgracia terrible que a pesar de todo no pudo aniquilar lo bueno que había en el alma de sus víctimas, en este caso, la música.

Ciudad de Dios

Ciudad de Dios (Cidade de Deus): La escena de la gallina que persiguen al comienzo para matarla, era un resumen de lo que fue esta película fantástica: un derroche de energía y adrenalina, donde la realidad latinoamericana era narrada con una fuerza desbocada. Una lección para aquellos que creen que filmar con actores naturales es la perfecta excusa para la mediocridad.

Bowling for Columbine

Bowling for Columbine: Gracias a esta película pudimos saber quién era Michael Moore. Y con todo lo que pueda decirse contra él, Moore debería ser reconocido como el hombre que le recordó a muchos, que los documentales no tenían que ser “imparciales”. Que bastaba con que fueran inteligentes, audaces y creativos. Que ser tendencioso, también podía ser una cualidad.

Lo mejor de la década: 2001

Thursday, April 1, 2010 por Samuel Castro

Después de un tiempo largo uno no sabe de qué hablar cuando se sienta a conversar con los amigos. Si de la falta de autocrítica de los antioqueños que pensamos que los Suramericanos fueron perfectos (¿por qué nos duele tanto el “casi perfectos”?, ¿por qué el espíritu crítico es una afrenta personal?); si de la falta de autocrítica de ciertos candidatos presidenciales (que casualmente también durante su administración en Medellín no admitieron las críticas a su gestión y dejaron ese talante de herencia) que les hizo perder sus posibilidades de elección. ¿O de la falta de inteligencia de los ejecutivos que decidieron no estrenar Shutter island el año pasado? Sí, fue un buen golpe en las taquillas (que es lo que vale en Estados Unidos) pero ¡qué candidata se perdieron los Oscar!

Dejando para más adelante la respuesta a James sobre qué es una buena película (¡qué tal la pregunta!) y decidiendo que lo mejor es celebrar el regreso a estas páginas de Pedro Felipe, el amigo de quien no conozco el rostro y con el que nunca he hablado que hace parte de este proyecto, voy a seguir con esta selección de lo mejor de la década. Sigue el 2001 y esta selección que es también una odisea del espacio, para no extendernos por mucho. No, no están en orden. Las cinco son grandes películas, aunque sin decir títulos, la que está en mi corazón es aquella en la que cantan más que en las otras.

No man's land

No man´s land (En tierra de nadie): Todos sabemos que las guerras son tontas. Que matar a otro ser humano por cumplir las órdenes de alguien que cumple órdenes de otra persona que a su vez mira un mapa y ordena bombardear como quien pide colorear una zona de un libro para preescolares es una estupidez. Pero nunca sobra que una película nos lo recuerde, sobre todo si para hacerlo pasa, con humor negro y mala sangre, incluso por encima de Naciones Unidas.

La stanza del figlio

La stanza del figlio (La habitación del hijo): Un papá nunca debería perder a un hijo. Nunca. No estamos hechos para eso (tener hijos y poder cuidarlos es incluso, una virtud aprendida como parte de la civilización). Y por eso, una película hecha con la sensibilidad que tiene ésta, es imprescindible.

Moulin rouge

Moulin Rouge: ¿Antes de esta película alguien había pensado que un musical podía volver a ser cool? ¡Qué importa que el salpicón mezcle a Gloria Estefan, The police y Queen! Todavía recuerdo la sensación de felicidad cuando en la parte inferior de la pantalla en la presentación de Twentieth Century Fox aparecía un director de orquesta moviendo la batuta para dirigir la fanfarria. Y a Nicole Kidman, más hermosa que nunca con el pelo rojo, la conciencia gris y cantando que los diamantes son los mejores amigos de las mujeres. Toda la exageración en esta película donde hay demasiado de todo, lograba hacer entender la extraña armonía del caos.

Amelie

Le fabuleux destin d’Amelie Poulain (Amelie): Cuando Jeunet apareció con esta película, asombrosa aún hoy desde lo estético, fue como si se valiera narrar cuentos de hadas en un escenario actual. Todo en esta historia de una mujer única (¡pobre Audrey Tautou, quedó marcada para siempre) que cambiaba la vida de las personas a su alrededor mientras los colores pastel llenaban la pantalla. Y la historia del duende (de ese que se ve en la foto a un lado de la protagonista) es inolvidable.

Inteligencia artificial

Artificial Intelligence (AI): Es difícil creer que Steven Spielberg hiciera una película incomprendida por el público. Pero ésta, casi un deber personal con que el director norteamericano se comprometió para hacer honor a la historia que lo hacía conversar tanto con Stanley Kubrick, no fue propiamente uno de sus romances con la taquilla. Y sin embargo, es una de esas películas que dentro de muchos años, cuando sea decantada por la crítica y todos los mensajes y su belleza formal entendidos como se debe, formará parte de los títulos esenciales que Spielberg deja como legado.

Lo mejor de la década: 2000

Sunday, March 14, 2010 por Samuel Castro

No me fue mal en los vaticinios del Oscar. 16 de 24 es una marca decente, aún cuando no acerté con la mejor película. ¿Quién iba a pensar que la Academia este año iba a tener una ceremonia que buscaba llegarle a los adolescentes (con ese adefesio de coreografía hip-hop y esos pobres protagonistas de Crepúsculo que todavía no saben hablar en público) pero que ella misma, como excepción, se iba a comportar como adulta, premiando una versión difícil de una guerra que nadie quiere ver? Pero llegó la hora de otro tipo de listados, más polémicos y difíciles, porque siempre que se habla de “lo mejor” alguien se siente ofendido. Así que toca aclarar que esto es lo mejor de los diez años que van del 200 al 2009, según el que esto escribe, no según ochoymedio, que es una hidra de múltiples pensamientos.

Diez películas para diez años me parecía una cosa terrible, así que voy a ser más manirroto y voy a hablar de las que creo que son las 50 mejores películas de la década. Se vale disentir, se vale pelear y sugerir otras. E incluso, votar por algunos títulos para los años de la década que siguen. Aquí están, éstas son.

Crouching tiger

Wo hu can long (El tigre y el dragón): Antes de esta película (que es antes de Kill Bill, convenzamos a los adolescentes de hoy que el cine no se lo inventó Tarantino) recuerdo que las artes marciales tenían mala prensa. Era mal visto hablar del cine de patadas y rivales de ojos rasgados. Y de repente, ¡boom!, todos querían volar por los aires, vestidos de cuero como en The matrix o escalando bambúes, como acá.

Deseando amar

Fa yeung nin wa (Deseando amar): Era la atmósfera. El hecho de que los colores parecían tener vida propia. Y que los personajes vivían una pasión de esas que nos descontrolan la vida, pero en medio de una prohibición y una tensión que vimos muy pocas veces después.

Memento

Memento: Estaba Guy Pierce, con ese pelo rubio que no le cuadraba en una película donde nada cuadraba, donde uno sentía que no podía ser, que eso no iba a salir bien. Un alarde de genialidad de ese tremendo director que es Christopher Nolan. Si había otra película que sucediera hacia atrás en el tiempo, no la recuerdo. Si no la han visto, por favor, alquílenla, y disfruten una de las experiencias más electrizantes que puede vivir un cinéfilo.

Requiem for a dream

Réquiem for a dream: Cuando se habla de las adicciones siempre se corre el riesgo de ser exagerado, y de tratar de provocar el asco en el espectador. Aronofsky asumió el riesgo con todas las ganas y decidió que si había que provocar asco lo iba a hacer de todas las formas posibles. Con una estética de video-clip que le cuadraba perfectamente, si esta película no hacía desistir a algunos de ciertos vicios, nada lo haría.

Amores perros

Amores perros: Yo creo que es una de las mejores películas del cine latinoamericano de la historia. Que es uno de los choques más impresionantes que he visto, a pesar de que haya miles que son más explosivos y espectaculares. Que Gael García Bernal no sería nadie de no haber protagonizado esto. Y que Guillermo Arriaga y Alejandro González no hicieron juntos nada mejor que este collage trágico, latinoamericano, ridículo y memorable, que nos probaba que en el tercer mundo también se podían hacer películas extraordinarias.

Ya vendrán las siguientes películas seleccionadas para el resto de la década. Ya pueden comenzar a discutir, sugerir y opinar.

Blogumental de cine: Marianne Ponsford

Tuesday, August 11, 2009 por Samuel Castro

Aparte de vivir la paradoja literaria de ser una mujer hermosa a quien ninguna foto le hace justicia, Marianne Ponsford es también sinónimo de literatura gracias a su trabajo incansable por ofrecer a los colombianos acceso a medios que hacen de la escritura, del cine y el arte, temas de discusión cotidianos, que antes parecían exclusivos de una élite con ínfulas de aristocracia. Fundadora y gerente de la revista El Malpensante, crítica literaria (más que crítica permanente descubridora de propuestas interesantes y novedosas para el gran público) y directora de la Revista Cromos, editora senior del Grupo Planeta en Madrid y desde hace un par de años directora de la revista Arcadia, Marianne no sólo comparte con algunos integrantes de ochoymedio la convicción de que la comunicación social no es una carrera seria; también cree que el cine es algo sin lo que no se podría vivir.

1.  ¿Recuerda qué se siente ir a cine por primera vez?

Sí. Perfectamente. Tendría unos cuatro o cinco años y vivía en Guayaquil. Fui a ver Chitty Chitty Bang Bang. Y entendí —de alguna manera semi inconsciente— que yo no era la única persona en el mundo que soñaba.

2. ¿Cuáles son las películas de su vida que puede comparar con (haberlas visto fue para usted) un gran evento como la primera comunión o la graduación o el matrimonio?

Al filo de la navaja

Breaking Waves

Crash (la de Cronenberg)

3. Si acabara de conocer a alguien que ve pocas películas, y quisiera presentarse como es, ¿qué películas lo pondría a ver con usted? 

Por un lado: Lolita, Vértigo, El cazador de la noche, y Al Este del Eden.

Y por otro, A fish called Wanda, The remains of the day; Iris: A Memoir of Iris Murdoch, Educating Rita

4. ¿Cuáles son sus películas malas favoritas, es decir, cuáles son sus principales placeres culposos del cine? 

Soy fan de Julia Roberts. De TODAS las películas de Julia Roberts!!!

5. ¿Por qué no puede dejar de hacer cine? O: ¿por qué no puede dejar de ver cine, de escribir sobre cine, de escribir cine?

Ir al cine es uno de mis placeres favoritos. Todo el ritual, desde la cola para comprar las boletas, la cola para comprar el perro caliente, la entrada a la sala oscura, la angustia de llegar tarde, los buenos cortos, los malos cortos, la primera imagen de la película, todo me fascina, literalmente. Asocio ir al cine con algo vagamente infantil, la posiblidad de la fantasía absoluta, algo mágico. El cine requiere de una entrega total de los sentidos, de un abandono del yo, algo que no pasa -en absoluto- en la lectura. Como forma de arte, tiene una exigencia con el espectador que ningún otro arte demanda. Es entrar en el sueño de otro.