volver a ochoymedio.info

Archivo para la categoría 'Obituario (snif)'

Se va un papá del cine, llega una mamá al cine

Tuesday, January 4, 2011 por Samuel Castro

A un actor o a una actriz podemos llamarlos “estrellas de cine” cuando comienzan a hacer parte de nuestra vida diaria, incluso más allá de la pantalla. Si para describir a alguien decimos que “tiene las mismas cejas de Kate Winslet” con la seguridad de que nuestro interlocutor va a entender. O cuando sus rostros (y sus cuerpos) se aparecen en nuestros sueños. Pero también podemos llamarlos estrellas cuando sentimos que son parte de nuestra existencia, que los conocemos tan bien y han estado hace tanto tiempo junto a nosotros, que son integrantes de la familia.

Algunos twiteros (labobadaliteraria, por ejemplo) se han burlado de las expresiones de tristeza de tantos hombres que han (que hemos) lamentado el matrimonio de Natalie Portman o que todavía no podemos creer que esté embarazada (pudiendo embarazarse, como tantas otras actrices, llegando a los 40 y no a los 30). Se preguntan con sorna si pensábamos que alguno de nosotros tenía la mínima posibilidad de casarse con ella. Y la respuesta es que sí, que por supuesto (es más, si asumimos que es cierto el noviazgo de Portman con Gael García Bernal, las posibilidades crecen) porque precisamente eso son las estrellas: nuestras novias eternas, nuestros amantes inmortales. Desde que todos nos enamoramos de ella en Leon, cuando sentimos que era nuestra hermana chiquita, han pasado 16 años en que la hemos visto crecer, madurar, raparse la cabeza, graduarse de Harvard y convertirse en la segura ganadora del Oscar este año. Siempre tan madura, pareciera que ese afán de trabajar (ha filmado 12 largometrajes en los últimos 5 años) era precisamente el seguro para dedicarse un par de años a su hijo sin que su carrera se resienta.

Al año siguiente de embobarnos con la presencia de Natalie, apareció en El último de los mohicanos un actor cuyo rostro parecía esculpido a hachazos. Los ángulos pronunciados de la cara de Pete Postlethwaite terminarían de grabarse en nuestra memoria cuando nos conmovió con su personaje de Giuseppe Conlon en En el nombre del padre, que dependiendo del día en que me pregunten, puede ser mi película favorita. Había que tener mucha presencia en la pantalla para infundir respeto estando al lado de Daniel Day-Lewis, pero Postlethwaite lo hacía con un mínimo de esfuerzo. Y a pesar de que actuaría en películas buenísimas, como The usual suspects o Romeo+Juliet, para muchos el buen Pete siempre será ese papá recto que enseñaba con el ejemplo, ese que se preocupaba porque su hijo se drogara en lugar de intentar demostrar su inocencia, el que hizo que sus compañeros en la prisión tiraran papeles encendidos por las ventanas el día que murió. Tal vez sin proponérselo, Postlethwaite se convirtió en nuestro padre adoptivo (cuya partida definitiva nos duele), así como Natalie Portman es y será, nuestra novia platónica, incluso ahora que es mamá. Porque los actores de cine son todos los que actúan en la pantalla gigante. Las estrellas son aquellos que siguen actuando en nuestra memoria cuando cerramos los ojos.

El señor de las telarañas

Friday, September 17, 2010 por Samuel Castro

No. No voy a hablar de Spiderman (y eso que habría cosas que decir, como que no entiendo por qué escogieron como protagonista a Andrew Garfield, que tiene 27 años ya, si querían volver más adolescente al personaje) El título de este post se debe a una definición que hizo alguna vez Juan Carlos González, crítico de cine de El Tiempo y antiguo colaborador de ochoymedio acerca de Claude Chabrol, el director francés que murió el 12 de septiembre pasado. Decía Juan que cuando uno entra a un apartamento se fija en las ventanas, en las cortinas, en los cuadros que adornan las paredes. Chabrol en cambio, al entrar a un apartamento de clase media (siempre de clase media, por supuesto) lo que veía eran las telarañas en las esquinas del techo.

Y es una buena definición para un hombre que nunca dejó de criticar a la clase social de la que hacía parte, a través de una obra que lo convirtió en uno de los directores franceses más reconocidos, con un estilo seco y fluido, de narración concisa y directa. ¿No es paradójico que el hombre que hizo del thriller con crimen o suicidio una marca registrada deba su comienzo precisamente a una muerte? Claro, todos los medios registran que pudo filmar El bello Sergio, su primera película, con una herencia de su mujer de entonces. Vuelvan a pensar en ello: alguien se murió, dejó un dinero y gracias a él Chabrol pudo fundar la productora con la que comenzó eso que después se llamó “la nueva ola” del cine francés (en entrevistas, decía que no hubo nunca una nueva ola, sólo el mar)

 

Conocí a Chabrol porque hubo un tiempo en el que Blockbuster tenía cine francés en sus estanterías y Cine Colombia programaba sus películas (¡qué días aquellos!) Nada mejor que un director que le fascina a tu novia para que lo extrañes: ver la nueva película que llegaba de él era un compromiso no escrito. Y siempre era él: uno estaba esperando desde el comienzo que algo malo pasara, que alguien muriera, que la policía llegara. Algunos decía que se repetía. Yo, por el contrario, siempre he creído que sólo cuando las obsesiones se notan, se convierten en estilo.

Hay que ser muy inteligente (y Chabrol lo era) para decir algo así: “Me gusta el thriller como género porque cuando la gente va a ver uno, a menos que realmente sea muy malo, nunca dicen que perdieron su tiempo. Es una buena forma de que tengan ganas de ir a cine y no se quejen demasiado. Porque tú no haces películas para expresar tus ideas. Las haces para distraer a la gente y para interesarla en tus películas tal vez los hagas pensar, incluso les puedes ayudar a ser menos idiotas, a ser un poco mejores de lo que eran”. Como para los que dicen que entretener es una preocupación banal.

Después de tantas muertes vistas en sus cintas, hoy, en la suya, toca decir que hará mucha falta el hombre que siempre veía las telarañas, que nos recordaba que en nuestras vidas siempre habrá un rincón oscuro que necesita limpieza.

HEATH LEDGER / OBITUARIO 2008

Wednesday, January 23, 2008 por patxo

Te jode mucho cuando un actor joven, con talento, muere. Te jode el doble cuando ese joven era aún más joven que vos. El actor, nacido en Australia en 1979, de acuerdo al reporte policial fue hallado “inconsciente en su apartamento” de Manhattan (Nueva York). ¡1979! Apenas tenía 28 años. Fue nominado a un Oscar por su inolvidable papel en Brokeback Mountain (2005), lo veremos encarnando al Guasón en la próxima película de Batman: The Dark Knight (dirigida por Christopher Nolan, quien, como todos recordarán, le dio nueva vida al hombre muércielago en Batman Begins). Ledger trabajó además con directores como Terry Gilliam (en la poco afortunada Los hermanos Grimm) o Marc Foster (en Monster’s Ball). Hasta el momento se dice que se trata de un suicidio, de una sobredosis, pero, como se lee en algunos informes, su familia niega esta hipótesis. En fin, lo cierto es que Ledger, un actor con gran futuro, nacido en 1979, se fue del mundo de los vivos. Pero veremos su resurrección en celuloide en The Dark Knight. Los dejo con varios artículos sobre su muerte, este en El País de españa; este otro en The Guardian; uno más en The New York Times, en la foto se ven las flores y los objetos en homenaje que han dejado algunos de sus fans en la puerta de su edificio y para terminar, este especial en The Australian. Unas imágenes de Ledger aquí abajo.

YouTube Preview Image