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Desear a Cartagena

Tuesday, March 2, 2010 por Samuel Castro

En general no hacemos lo que queremos. En este momento, mientras colaboradores ochoymedianos como Juan Carlos González, crítico de cine de El Tiempo y Director de la revista Kinetoscopio están en Cartagena (aunque para ser sinceros, está en el congreso de Cardiología, él no tiene la culpa de que coincida con el Festival de Cine) gozando con el renacer de nuestro festival más importante, otros tenemos que dedicarnos a aquellas actividades que pagan nuestras cuentas (esperamos que llegue el día en que esta página sea la que nos gire los cheques) como asambleas de bancos, libretos de series de televisión y cosas de esas.

Cartagena

Pero todos los que pueden deberían estar en Cartagena. No sólo porque el Festival haya renacido como evento (como bien lo describió Semana, la semana pasada) sino por el simple hecho de que se pueden ver en exclusiva (y en pantalla grande, como debe ser) algunas de las películas más importantes que se produjeron el año pasado en Iberoamérica, como Celda 211 de Daniel Monzón, El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella o Gigante de Adrián Biniez y otras del cine mundial como La cinta blanca de Haneke o Un profeta de Jacques Audiard.

Desde aquí, con el consuelo que nos dan los encargos deliciosos, como presentaciones de cine-club a públicos receptivos, le damos las gracias a Orlando Mora, Monika Wagenberg, sus “programadores” y a Ricardo Vélez Pareja, su director, por hacer todo para que el Festival Internacional de Cine de Cartagena vuelva a ser tan importante como lo era hace algunos años. No hay mejor marco para el lanzamiento del último número de Kinetoscopio, dedicado al western, del que ya hablaremos próximamente, antes o después de los vaticinios del Oscar.

Ochoymedio en el Hay Festival 2010

Friday, January 29, 2010 por Samuel Castro

El Hay Festival es de Literatura. Ya lo sabemos. Pero cada año tocan, al menos lateralmente, temas distintos como el cine, la ecología o la política. Con el cine siempre han tenido mala suerte. Hace dos años invitaron a Stephen Frears, el director de The queen y canceló faltando pocos días. El año pasado todos nos alegramos pensando que íbamos a oír a Guillermo Arriaga, el guionista de Amores perros, pero tampoco. Y por supuesto, la tercera no fue la vencida. En la programación estaba Alejandro González Iñárritu, pero hubo cambio de última hora. Eso sí, un cambio más que digno. El Festival se abrió con la presencia en el escenario de Fernando Trueba, en un tema que se llamaba “El cine no es literatura, ¿o sí?” y que poco le importó al director de El Tiempo, Roberto Pombo, quien como melómano reconocido, despachó el tema en una pregunta y prefirió hablar de la biografía de Trueba y especialmente de su trabajo en la música. Sabemos que El Tiempo es lo que es, pero… ¿no hubiera sido bueno que festival y patrocinador se pusieran de acuerdo, para que la charla no fuera un Frankestein extraño?

En todo caso, en ochoymedio vamos a tener un par de entradas sobre el Hay, cuando se toquen temas de cine que nos corresponda. Aquí van un par de historias y opiniones y recuerdos, que Trueba nos dejó como regalo.

 Trueba

Trueba recordó que el cine era el lugar perfecto para esconderse el día que se decidía no ir al colegio y evitar que alguien te viera en la calle. Allí, en esos cines de la Madrid triste, gris y estúpida de Franco, pudo ver las películas que lo marcaron para siempre, recordando especialmente las cintas de Billy Wilder y L’enfant sauvage de Truffaut .

Para Trueba, Hollywood es un lugar terrible y maravilloso al tiempo, pues en sus recuerdos es aquel sitio que recibía a todos los expatriados de Europa (Wilder, Lubitch, Renoir) con los brazos abiertos para hacer su arte y que hoy está manejado por los mismos tipejos, abogados y economistas, que dominan el mundo y que no saben nada de cine.Incluso dijo que cuando vas a Hollywwod es como si aceptaras abrir tus piernas y que te den por el culo a cambio de una casa fastuosa para que te quedes mientras diriges.

Habló de sus historias como una combinación de drama y comedia, que no le parecían dos géneros separados. Recordó a Rafael Azcona, el guionista histórico, cuando le decía que desconfiara de la gente que siempre era seria.

Dijo además, que en el cine comparado con la literatura (por fin el tema de la conferencia) las palabras no eran lo que se escribía en el guión, sino las imágenes mismas que conformaban las películas.

Recordó su experiencia por encargo, en la que le permitieron filmar una escena, con los aparatos reconstruidos de los Lumiere, (poco más que una caja y una manivela que se movía al ritmo de una canción que también le enseñaron para poder filmar), que para él eran como “el santo grial”. Y recordó que el encargado por los Lumiere para filmar en España, hizo la que podría ser la primera cinta “gay” de la historia, al filmar a unos soldados, de bigote grande, que bailaban abrazados, en medio de otros compañeros que lo hacían separados, en una concentración romántica tal, que le pegaban sin querer aun soldado enano que se interponía en su ruta cadenciosa.

Finalmente, porque el que manda es el tiempo, digo, El Tiempo, pasaron algunos fragmentos de su documental Calle 54 dedicado a las figuras más importantes del Latin jazz, con un fragmento mágico de duo entre Cachao López y Bebo Valdés, y el encuentro entre Bebo y Chucho. Y aquí va la mala leche inevitable: ¿esas señoras costeñas de vestido de diseñador, que aplaudieron arrobadas los fragmentos del documental, habrían ido a cine a verlo si lo hubieran proyectado en el 2000? ¿Por qué necesitamos que El Tiempo (que en información cultural deja mucho que desear) nos diga que algo es bueno, para que lo disfrutemos?

Pero bueno. La charla con Trueba fue muy agradable, porque por fortuna, había más entrevistado que entrevistador (algo que reconocerle a Roberto Pombo, por lo menos) y porque él es un gran personaje y un gran conversadior. Como decían por ahí… seguiremos informando.

Escudriñando en la lista de los Globo

Wednesday, December 30, 2009 por Samuel Castro

Antes de que el año se acabe (y de que un globo de papel incendie mi casa o que algún energúmeno navideño me queme con un volador que entre por mi balcón) y antes de hacer el balance de lo mejor que pude ver en 2010, hay que aprovechar para darle una mirada a la lista de nominados (nominar ya existe en el diccionario de la Real Academia, así que supongo que no está mal escrito) al Globo, por si nos dan pistas de lo que puede ser el Oscar del próximo año. Para otra ocasión dejaremos el hecho de que el Globo tiene una importancia ridículamente grande si tenemos en cuenta el número ridículamente pequeño de personas que votan en él

La nana

Se habla español: Dos películas habladas en castellano están entre las candidatas a mejor película extranjera. Los abrazos rotos de Almodóvar y una revelación, La nana, película chilena de Sebastián Silva. ¿Será que la chilena será la candidata en español del Oscar? Porque Los abrazos rotos no fue el título que mandó España así que Almodóvar, siempre tan popular, no entra en las cábalas. Aunque cabe la posibilidad de que El secreto de tus ojos de Juan José Campanella y candidata por Argentina, que no alcanzó a estar en esta selección esté presente en la categoría para los premios de la Academia. De las cinco candidatas en el Globo, sólo la española está en los planes de Cine Colombia para los próximos meses (¿años?) No vale ni siquiera que La cinta blanca de Michael Haneke también haya ganado en Cannes. Y así nos va.

¿El año Tarantino?: Sí, por fin crítica y público estuvieron de acuerdo. Y cuando a Holywood le da por reconocer los méritos de alguien, le encanta hacerlo a lo grande. Así que podemos imaginarnos a Quentin Tarantino recogiendo los dos Globo a los que está nominado, por guión y dirección. Un rebelde más al que domestican.

Brothers

Esta vez, los remakes no funcionaron: Ni Brothers, la versión norteamericana de Brødre, ni Everybody’s fine, el reencauche gringo de Stato tutti benne de Giuseppe Tornatore (no se puede negar que hicieron todo lo posible, porque el papel de Mastroianni lo interpreta aquí DeNiro) consiguieron el éxito en taquillas más o menos respetable que hubieran necesitado para aspirar a más. Parece que el asunto no es bien recibido por el público así que aún hay esperanza de que Will Smith desista de hacer su propia versión de Oldboy.

La taquilla por un lado, la calidad por otro: Ni Transformers, ni New moon, ni 2012. Las películas que tienen mayor número de candidaturas tienen recaudaciones modestas, y están más por el lado de las ramas “semi-independientes” de los grandes estudios. Es una actitud vergonzante: sabemos que apostamos por las grandes taquillas pero premiamos a las películas que creemos que tienen calidad. Lejos están los tiempos en que ambas cosas se podían conjugar. Y en los Oscar, ni siquiera Avatar podrá superar la tara, pues los personajes que mejor actúan son los virtuales.

Sandra Bullock

El año Bullock: Tanto que la molestamos. Tanto que muchos (yo no) nos burlamos de ella. Que ni es bonita ni es buena actriz, dicen algunos. Pero Sandra está en sus gloriosos, pues tanto en drama como en comedia (con The blind side y The proposal respectivamente) tiene firmes candidaturas. ¿Se consagrará la chica que es bendición de la taquilla como estrella respetable? Pago por ver si Sandra le llega a ganar a la doble nominación de Meryl Streep.

¿Y nosotros? De las 10 nominadas en las dos categorías de películas (comedia y drama, esa es la particularidad de los Globo, que me gusta más incluso que todas esas categorías técnicas de los Oscar), han estrenado 4 en Colombia. Y de las restantes 6 sólo una está anunciada en la pestaña de “próximamente” de Cine Colombia. Creo, con la misma seguridad con que sé que ninguna mujer es fácil de entender, que nunca van a estrenar tres de ellas: The hurt locker, (500) days of summer y Precious: based on the novel Push by Sapphire. ¿Alguien quiere apostar en contra?

¿En qué diablos están pensando?

Tuesday, December 1, 2009 por Samuel Castro

Time travelers wife

Lo increíble es que supuestamente les esté yendo bien. ¿Cómo harán los exhibidores colombianos (sobre todo Cine Colombia, especialmente Cine Colombia) para tomar siempre decisiones incomprensibles y caer parados? ¿Así de mal está de este país que va a salas de cine a ver cualquier cosa?

Les doy unos nombres: (500) Days of summer, El informante, Zombieland, Capitalism: a love story, Law abiding citizen, Where the wild things are, The blind side, Fantastic Mr. Fox, The road. Todas películas que hicieron parte del top 10 de taquilla gringa en los últimos cuatro meses. Todas de Estados Unidos. Ninguna estrenada aún en nuestras salas, que normalmente se ufanan de lo simultáneas que se han vuelto con respecto al lanzamiento de los títulos norteamericanos (porque del otro lado del océano, o de la otra punta del continente, ni hablar. No deben saber ni que existe El secreto de tus ojos)

La lista no está propiamente poblada de eso que tanta gente llama despectivamente “cine arte”. No. Hay películas de acción, infantiles, de zombies, una de animación, una de redención deportiva. Pero no las tenemos acá (y quién sabe si las vayamos a tener) porque alguien piensa que es más apropiado para nuestro público The time traveler’s wife. ¿Sí sabrán que poca gente conoce el libro en el que está basada la película y que allá arriba fue un best-seller y por eso tanta gente vio la película? OK. Aquí viene el que dice “pues lo mismo pasa con Where the wild things are”. La respuesta sería: ¿no hubiera sido mejor estrenar esta cinta infantil dirigida por Spike Jonze (el mismo de Adaptation, el mismo de Being John Malkovich) llena de imaginación, durante las vacaciones obligadas que los niños tuvieron en octubre? O bueno. Listo. Se las valgo y los excuso porque la van a dar en diciembre. Entonces ¿por qué no estrenar The road, que sí ha estado en la lista de los más vendidos en este país como libro, en vez de Savage Grace, una película DEL 2007 sobre un caso real del que nadie ha sabido nada en Colombia y que se siente como un estreno para escandalizar (incesto madre e hijo, ¡Dios mio!, en este país donde los médicos irrespetan la ley para no permitirle abortar a quien lo necesita)

Y eso que hablo en general y no específicamente de la cartelera que tenemos que aguantar en Medellín (no se metan a la página de Cine Colombia a ver lo que dan en Armenia o en Pereira para que no se suiciden). En Bogotá al menos estrenan cintas como Cinco días sin Nora. Pero para cerrar y no sentirme más como si fuera Pirry… ¿por qué no dar el documental de Michael Moore, al menos para tener una versión externa de la crisis económica que también llegó hasta Colombia? ¿No será eso más cercano, a nuestras preocupaciones y desgracias, a nuestra sensibilidad y nuestras preocupaciones, que Terror en la Antártida? No. Debe ser que a ciertos cerebros de exhibidores las temperaturas bajas les facilitan el que debe ser su gran pasatiempo: hibernar.

Amanda

Wednesday, November 11, 2009 por Luis Fernando Afanador

http://www.dvoted.net/index.php?option=com_content&task=view&id=398&Itemid=151&film=1790

Noticia: un corto excelente

Friday, November 6, 2009 por Luis Fernando Afanador

Se llama Mads Mengel, tiene 19 años, es danés y acaba de hacer un corto extraordinario, que ya fue premiado: Amanda. Lo pueden bajar y ver en www.dvoted.com
Sí se puede. No sólo con técnica: con ideas y buenos argumentos.

Comienza el festival de Londres: El fantástico señor Fox

Wednesday, October 14, 2009 por Andrés Borda

Bueno, tengo el placer de estar acá, en representación de ochoymedio, en Londres y en el festival de cine que se inauguró hoy con la genial El fantástico señor Fox de Wes Anderson. Quiero compartir con ustedes la reseña que escribí de la misma. Mañana regresaré con más noticias. Para quienes estén interesados, les cuento que el programa del festival está, este año, realmente bueno. Esperen reseñas de las últimas películas de Steven Soderbergh, Werner Herzog y Jim Jarmusch.

El cine no sólo es el cine

Tuesday, October 6, 2009 por Samuel Castro

Estaremos de acuerdo en que una de las mejores cosas de la vida es ir a cine en buena compañía. El hecho de que la película vaya a comenzar permite que la conversación nunca se ponga incómoda. La penumbra se presta para abrazos y gestos de cariño que de otra manera no serían fáciles. La experiencia del cine va más allá de la película, trasciende las imágenes para ser todo lo que rodea esas imágenes. Pero eso, que es una de las pocas cosas en que el cine de salas podría competir contra la piratería, sigue sin ser entendido por muchos exhibidores.

Un taxista me contaba en estos días que cuando quería armar un plan romántico con su esposa compraba una película en la calle por $4000, iba a una tienda y se gastaba $10.000 en mecato (y eso cuando es mucho, añadió), organizaba su home theater casero (el televisor conectado al equipo de sonido) y se acomodaba en su cama. Eso era el cielo. Obvio. Si hubiera decidido llevar a su señora a cine se habría topado con boletas carísimas (ojo, no para el mundo, que es la excusa que nos dan, carísimas para el contexto económico de este país), con una cafetería que nos cobra por su porción más pequeña lo que valdrían 8 porciones de maíz pira más una libra de mantequilla más una pequeña cacerola, y en algunas salas, con sillas que hacen de la clase económica de los aviones un paraíso y con un sonido que sólo permite ver películas en inglés, pues cuando son en español no se entiende lo que dicen los protagonistas.

Una sala de Medellín especializada en exhibir cine de autor (no voy a decir el nombre, pero muchos la identificarán) está siendo renovada, poniendo retratos de grandes intérpretes de la historia en las paredes (con algunos errores de ortografía en sus nombres y fallos en las fechas de nacimiento y muerte que acompañan los retratos, por cierto), pintando sus muros y renovando el menú de su cafetería con la posibilidad de comprar crepes. Hacen esto a pesar de que en algunas de sus salas el proyector necesita urgentemente que le cambien la bombilla y que en otras, la música de la película se escucha más que los diálogos. ¿No se habrán dado cuenta algunas cadenas que si siguen tratando mal a sus clientes crecerán generaciones de colombianos que prefieren hacer lo que hace el taxista que me transportó? ¿No recordarán que incluso las películas sin efectos especiales ni surround 5.1 dolby digital también necesitan buena imagen y buen sonido para ser disfrutadas? Creo que olvidaron que la magia de ir al cine sólo se siente si todo alrededor de la película, funciona bien. Aunque bueno… ¿qué se puede esperar de estos exhibidores que nos han encerrado en casa con una cartelera que no provoca nada a aquellos que vemos películas con el cerebro conectado?

El largo y lento brazo de la ley

Wednesday, September 30, 2009 por Samuel Castro

A mí lo que me da susto es estar de acuerdo con un tipo como Jean-Marie Le Pen, que con su Frente Nacional en Francia está cerquita del nazismo. Pero hasta los tontos pueden tener a veces la razón. Y la gente muy inteligente, equivocarse. Porque creo con sinceridad que están equivocados cineastas tan valiosos como Andrzej Wajda, Stephen Frears, Costa-Gavras, Giuseppe Tornatore y Bertrand Tavernier, que firman una carta de apoyo pidiendo la liberación de Roman Polanski de su detención en Suiza y la suspensión de su extradición a Estados Unidos.

Polanski

Sí, Polanski podrá ser uno de los autores más importantes de la historia del cine (sólo Chinatown sería suficiente para recordarlo) y haber tenido una vida muy dolorosa, con su infancia en Cracovia durante la Segunda Guerra y el asesinato de su esposa embarazada a manos de la secta de Charles Manson. Pero no hay que confundir ni tener doble moral: uno no puede pensar que la justicia sólo debe detener a quienes nos caen mal cuando son culpables. Y Polanski es un convicto y un cobarde, pues además de confesar hace tres décadas que había violado a Samantha Geimer (en aquel entonces una niña de 13 años a quien el polaco drogó, emborrachó y violó de todas las formas que se le ocurrieron en la casa que le había prestado su amigo Jack Nicholson) cuando se dio cuenta de que se le venía una condena grande, huyó a Europa y aprovechó su doble nacionalidad, polaca y francesa, para evadir a la justicia. No nos podemos indignar con Diomedes Díaz y después querer que Polanski siga libre.

No estaba propiamente escondido. Todos sabían en qué países filmaba y a qué festivales asistía. Pero la justicia en todo el mundo es “para los de ruana” y los contactos con personas del establecimiento y de la élite cultural impidieron que las autoridades cumplieran con su deber. Me da pena con todos los que respetan y quieren su cine (yo soy uno de ellos) pero el talento no es excusa. Y lo que él hizo fue un crimen. No un accidente, ni una de esas cosas que solemos disculpar porque son “cuestión de tragos”: un crimen, que ni siquiera con el soborno que le pagó a Geimer hace años se puede excusar.

Amalric

Sólo tengo una propuesta. Sea lo que sea que pase (y lo que debe pasar es que Polanski vaya a la cárcel, no porque alguien piense que sea una amenaza para la sociedad sino porque es su deber) la historia de la vida de Polanski es una de las más atractivas de un artista nacido el siglo XX. Así que de una vez propongo que cuando hagan la película de su vida, contraten a Mathieu Amalric (el de La escafandra y la mariposa) para que lo encarne. Son igualitos. Sólo falta que los hechos permitan escribir las últimas páginas del guión. Por lo que a mí respecta, no tendrá un final feliz.

Bastardos sin gloria 1: Michael Madsen

Saturday, September 26, 2009 por Samuel Castro

Michael Madsen

Hay varios tipos de actores (no, no voy a decir “y de actrices”, me niego a hablar como estúpido o como candidato político —el chiste fácil de que son lo mismo, se lo dejo a cada cual— sólo porque a algunas funcionarias del Estado se les ocurrió que esa era la manera de sentirse “incluidas” en el lenguaje). Para mencionar sólo algunos están las estrellas fulgurantes, de las que no necesitamos mencionar ni siquiera su nombre (Pitt, Jolie, DiCaprio, Damon); están los actores secundarios que siempre recordamos y que incluso a veces protagonizan (Ben Kingsley, Kathy Bates); los soles apagados (que alguna vez fueron estrellas y que ahora gozan de su retiro o escogen muy bien aquello en lo que participan); los que vemos y no recordamos (ya vendrá su sección) y una categoría que se me ocurre, y que para generar más tráfico en el sitio (la sinceridad ante todo) y porque realmente le calza perfecto, sería la de “los bastardos sin gloria”.

¿Quiénes son? Aquellos que uno no entiende cómo no fueron grandes estrellas. Que son talentosos, que tienen presencia, que alguna vez han mostrado su valía, pero que por descuido o irresponsabilidad, por mal gusto o drogadicción, se perdieron en algún punto de la ruta para no jamás convertirse en lo que pudieron ser. Para que quede más claro, un bastardo sin gloria es lo que era Mickey Rourke hasta antes de que interpretara el Marv de Sin city o lo que iba a ser con seguridad Robert Downey Jr, hasta que él mismo decidió ocupar su merecido lugar de estrella, cambiando su comportamiento errático por elecciones tan poderosas como Iron man. Un bastardo sin gloria de verdad sólo se luce cuando ÉL QUIERE, especialmente si trabaja para directores que conocen su calidad y los aceptan con todos sus defectos, que son muchos: a los bastardos sin gloria nadie los quiere; los bastardos sin gloria no tienen club de fans; los bastardos sin gloria jamás serán una apuesta segura. Los bastardos sin gloria son tan buenos actores que aparecen sin problemas en películas de cualquier género, pueden sostener una historia por horas o volver memorable un momento que dura segundos.

Michael Madsen 2

Michael Madsen, quien cumplió años ayer 25 de septiembre, es el bastardo sin gloria por antonomasia. Sólo un bastardo sin gloria puede tener, en 27 años de carrera, 170 producciones en su hoja de vida, con años en los que puede actuar hasta en 9 producciones. ¿Qué ninguna es importante o digna siquiera de estrenarse en salas? Eso no le importa. Él se para ahí, frente a la cámara, con esa imagen de chico rudo que tiene, sin los problemas de calvicie de tantas estrellitas (¿o no, señor Jude Law?) dice sus líneas con convicción y logra que lo recordemos, incluso en papeles estúpidos, como el del papá de aquel niño que quería salvar a la ballena en Free Willy. Hasta repitió el personaje en la segunda parte porque sabe que su prestigio está sobre el bien y sobre el mal: él cobra su cheque y los críticos que se jodan. Sabe que cuando se lo propone, con una sonrisa basta para que creamos que es el novio buena gente de Susan Sarandon en Thelma y Louise o que con poco esfuerzo puede ser el más malo de todos, como en Donnie Brasco. Quentin Tarantino, que es un bastardo con gloria, lo adora. No poco de su éxito se debe a la manera en que Madsen pronunció sus parlamentos en Reservoir dogs como el temible Mr.Blonde. Lo quiere tanto que es el padrino de los hijos de Madsen.

¿Premios? Sólo tres, conseguidos apenas hace un año por su actuación en una peliculita sin pretensiones que nunca llegará a nuestros cines: Strenght and honor. ¿Para qué necesita premios un tipo que mide casi 1,90 y que enseguida de actuar en Kill Bill se apunta a una película que se llamó Vampiro anónimo? Madsen, como los buenos bastardos anónimos la tiene clara: si no es más invitado de alfombras rojas por sus películas, se remangará la camisa y empezará a aspirarlas, porque nada de este mundo le es ajeno. Madsen se le mide a todo, y ese, que es su principal defecto, es también su mayor virtud.