Lo mejor de la década: 2000
Sunday, March 14, 2010 por Samuel CastroNo me fue mal en los vaticinios del Oscar. 16 de 24 es una marca decente, aún cuando no acerté con la mejor película. ¿Quién iba a pensar que la Academia este año iba a tener una ceremonia que buscaba llegarle a los adolescentes (con ese adefesio de coreografía hip-hop y esos pobres protagonistas de Crepúsculo que todavía no saben hablar en público) pero que ella misma, como excepción, se iba a comportar como adulta, premiando una versión difícil de una guerra que nadie quiere ver? Pero llegó la hora de otro tipo de listados, más polémicos y difíciles, porque siempre que se habla de “lo mejor” alguien se siente ofendido. Así que toca aclarar que esto es lo mejor de los diez años que van del 200 al 2009, según el que esto escribe, no según ochoymedio, que es una hidra de múltiples pensamientos.
Diez películas para diez años me parecía una cosa terrible, así que voy a ser más manirroto y voy a hablar de las que creo que son las 50 mejores películas de la década. Se vale disentir, se vale pelear y sugerir otras. E incluso, votar por algunos títulos para los años de la década que siguen. Aquí están, éstas son.

Wo hu can long (El tigre y el dragón): Antes de esta película (que es antes de Kill Bill, convenzamos a los adolescentes de hoy que el cine no se lo inventó Tarantino) recuerdo que las artes marciales tenían mala prensa. Era mal visto hablar del cine de patadas y rivales de ojos rasgados. Y de repente, ¡boom!, todos querían volar por los aires, vestidos de cuero como en The matrix o escalando bambúes, como acá.

Fa yeung nin wa (Deseando amar): Era la atmósfera. El hecho de que los colores parecían tener vida propia. Y que los personajes vivían una pasión de esas que nos descontrolan la vida, pero en medio de una prohibición y una tensión que vimos muy pocas veces después.

Memento: Estaba Guy Pierce, con ese pelo rubio que no le cuadraba en una película donde nada cuadraba, donde uno sentía que no podía ser, que eso no iba a salir bien. Un alarde de genialidad de ese tremendo director que es Christopher Nolan. Si había otra película que sucediera hacia atrás en el tiempo, no la recuerdo. Si no la han visto, por favor, alquílenla, y disfruten una de las experiencias más electrizantes que puede vivir un cinéfilo.

Réquiem for a dream: Cuando se habla de las adicciones siempre se corre el riesgo de ser exagerado, y de tratar de provocar el asco en el espectador. Aronofsky asumió el riesgo con todas las ganas y decidió que si había que provocar asco lo iba a hacer de todas las formas posibles. Con una estética de video-clip que le cuadraba perfectamente, si esta película no hacía desistir a algunos de ciertos vicios, nada lo haría.

Amores perros: Yo creo que es una de las mejores películas del cine latinoamericano de la historia. Que es uno de los choques más impresionantes que he visto, a pesar de que haya miles que son más explosivos y espectaculares. Que Gael García Bernal no sería nadie de no haber protagonizado esto. Y que Guillermo Arriaga y Alejandro González no hicieron juntos nada mejor que este collage trágico, latinoamericano, ridículo y memorable, que nos probaba que en el tercer mundo también se podían hacer películas extraordinarias.
Ya vendrán las siguientes películas seleccionadas para el resto de la década. Ya pueden comenzar a discutir, sugerir y opinar.
















