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Lo mejor de la década: 2000

Sunday, March 14, 2010 por Samuel Castro

No me fue mal en los vaticinios del Oscar. 16 de 24 es una marca decente, aún cuando no acerté con la mejor película. ¿Quién iba a pensar que la Academia este año iba a tener una ceremonia que buscaba llegarle a los adolescentes (con ese adefesio de coreografía hip-hop y esos pobres protagonistas de Crepúsculo que todavía no saben hablar en público) pero que ella misma, como excepción, se iba a comportar como adulta, premiando una versión difícil de una guerra que nadie quiere ver? Pero llegó la hora de otro tipo de listados, más polémicos y difíciles, porque siempre que se habla de “lo mejor” alguien se siente ofendido. Así que toca aclarar que esto es lo mejor de los diez años que van del 200 al 2009, según el que esto escribe, no según ochoymedio, que es una hidra de múltiples pensamientos.

Diez películas para diez años me parecía una cosa terrible, así que voy a ser más manirroto y voy a hablar de las que creo que son las 50 mejores películas de la década. Se vale disentir, se vale pelear y sugerir otras. E incluso, votar por algunos títulos para los años de la década que siguen. Aquí están, éstas son.

Crouching tiger

Wo hu can long (El tigre y el dragón): Antes de esta película (que es antes de Kill Bill, convenzamos a los adolescentes de hoy que el cine no se lo inventó Tarantino) recuerdo que las artes marciales tenían mala prensa. Era mal visto hablar del cine de patadas y rivales de ojos rasgados. Y de repente, ¡boom!, todos querían volar por los aires, vestidos de cuero como en The matrix o escalando bambúes, como acá.

Deseando amar

Fa yeung nin wa (Deseando amar): Era la atmósfera. El hecho de que los colores parecían tener vida propia. Y que los personajes vivían una pasión de esas que nos descontrolan la vida, pero en medio de una prohibición y una tensión que vimos muy pocas veces después.

Memento

Memento: Estaba Guy Pierce, con ese pelo rubio que no le cuadraba en una película donde nada cuadraba, donde uno sentía que no podía ser, que eso no iba a salir bien. Un alarde de genialidad de ese tremendo director que es Christopher Nolan. Si había otra película que sucediera hacia atrás en el tiempo, no la recuerdo. Si no la han visto, por favor, alquílenla, y disfruten una de las experiencias más electrizantes que puede vivir un cinéfilo.

Requiem for a dream

Réquiem for a dream: Cuando se habla de las adicciones siempre se corre el riesgo de ser exagerado, y de tratar de provocar el asco en el espectador. Aronofsky asumió el riesgo con todas las ganas y decidió que si había que provocar asco lo iba a hacer de todas las formas posibles. Con una estética de video-clip que le cuadraba perfectamente, si esta película no hacía desistir a algunos de ciertos vicios, nada lo haría.

Amores perros

Amores perros: Yo creo que es una de las mejores películas del cine latinoamericano de la historia. Que es uno de los choques más impresionantes que he visto, a pesar de que haya miles que son más explosivos y espectaculares. Que Gael García Bernal no sería nadie de no haber protagonizado esto. Y que Guillermo Arriaga y Alejandro González no hicieron juntos nada mejor que este collage trágico, latinoamericano, ridículo y memorable, que nos probaba que en el tercer mundo también se podían hacer películas extraordinarias.

Ya vendrán las siguientes películas seleccionadas para el resto de la década. Ya pueden comenzar a discutir, sugerir y opinar.

A ver cuánto me equivoco

Sunday, March 7, 2010 por Samuel Castro

Es más larga que la entrevista del presidente Uribe el viernes en la W (aunque no más jarta, eso lo puedo asegurar) pero es imposible no verla para personas que como yo, como ustedes, aún creen en eso que podríamos llamar ‘el glamour del cine’. Nuevamente llega la ceremonia del Oscar con las mujeres de nuestros sueños vestidas como diosas (o como brujas; se ven unas cosas a veces…), los tipos con los que sueñan nuestras novias en traje de etiqueta, Mickey Rourke y algún atractivo show típico de los gringos. Imperdible, por supuesto. Es como ver los premios TV y Novelas pero con estrellas de verdad. Y llegan las apuestas. Mis vaticinios, en los que intentaré este año no dejarme llevar por el sentimiento, sino por la lógica, salvo por una excepción que contaré a su debido tiempo. Vaticinios llenos de valor en los que arriesgo montones, porque también me voy a meter con las categorías técnicas, que a pocos le importan, pero que son estatuillas, al fin y al cabo. A ver cómo nos va.

Mejor corto de acción real

Istället för abrakadabra. Obviamente esto es un ‘pinochazo’, pero con razones poderosas. Tiene el título que suena más bonito de los cinco nominados y no está protagonizado por niños, como dos de sus competidores.

Mejor corto animado

Logorama. Con todo lo que hablamos mal de los gringos, en general se toman mucho mejor las críticas que les hacemos, que nosotros las que aparecen en sus programas. Y este corto francés, en que Ronald McDonald es un vulgar atracador y donde los autores se imaginan cómo sería el desastre que aniquilaría el mundo donde viven las marcas, es tan atractivo y crítico como bien hecho. Con homenajes explícitos a Pulp fiction. Lo pueden ver en dos partes, acá y acá.

Mejor corto documental

The last truck: closing of a GM plant. ¿Cómo van a desaprovechar para hacer un comentario político acerca de las consecuencias de la crisis? Debería ser la elección segura.

The cove

Mejor documental

The cove. Es espectacular, tiene el comentario ecológico de rigor, posee la mejor calificación de los nominados en IMDb y está hecho bajo el agua. Muchas ventajas para su elección.

Mejor película extranjera

El secreto de sus ojos. Este es mi toque sentimental. Todo indica (los apostadores, los medios, los especialistas) que va a ganar La cinta blanca.  Todos me importan un carajo. Quiero que gane esta película de la misma manera que siempre, a pesar de Maradona, le he hecho fuerza a Argentina y no a Brasil en los mundiales. Porque sí.

Mejor película animada

Up. Es la única animada en las 10 nominadas a mejor película. ¿Necesito decir más?

Mejores efectos visuales

Avatar. Crear un mundo creíble no es algo que se vea todos los días.

Mejor edición de sonido

Avatar. En la batalla final se tenían que escuchar los gritos de miles de criaturas azules. Y se escuchan tanto como los motores de las naves espaciales.

Mejor mezcla de sonido

Avatar. También es importante lo de Transformers, pero Avatar no ganó el Razzie a la peor película del año.

The princess and the frog

Mejor canción original

The princess and the frog. Si esta no es la ganadora, la otra que tiene posibilidades es la de Crazy heart. Pero si con dos nominaciones Randy Newman no gana, creeré que de verdad al tipo le hicieron una maldición vudú.

Mejor partitura para una película

Michael Giacchino por Up. En serio no me estoy dejando llevar por el sentimentalismo. Horner demasiadas veces toca las mismas notas en distintos tempos. Giacchino ha hecho dos obras maestras en Ratatouille y acá. Y pienso que se nota.

Mejor maquillaje

Barney Burman, Mindy Hall y Joel Harlow por Star trek. Crear razas alienígenas debería ser suficiente mérito para ganar, aunque las otras dos competidoras son fuertes porque a la Academia le encanta ver envejecer actores antes de tiempo.

The young Victoria

Mejor vestuario

Sandy Powell por The young Victoria. Sólo hay algo que le gusta más a la Academia que la ropa de época: la ropa de reyes, de época.

Mejor dirección de arte

Rick Carter, Robert Stromberg y Kim Sinclair por Avatar. Aquí empiezan los problemas con lo virtual. ¿Tiene el mismo mérito el director de arte que concibe sus locaciones desde lo digital que el que las busca y las adapta en formas palpables? Creo que la respuesta es sí a partir de este año.

Mejor edición

Bob Murawski y Chris Innis por The hurt locker. Gran parte de la tensión de esta película se la debe a este rubro. Una parte enorme, si vamos a ser sinceros.

Mejor fotografía

Mauro Fiore por Avatar. Si esto no funcionaba bien nada lo hacía. Y aunque la luz se pueda controlar por computadora en este caso, el resultado sigue siendo asombroso.

Mejor guión adaptado

Jason Reitman y Sheldon Turner por Up in the air. Es una joya, perfecta y redonda. Como son los guiones que más me gustan. Y está basado en un libro de no ficción, así que la adaptación es aún más meritoria.

Tarantino

Mejor guión original

Quentin Tarantino por Inglorious basterds. Por un guión donde un crítico de cine es el héroe de la jornada y el arma más poderosa es la cinta de nitrato, deberían hacerle una estatua a la entrada del Teatro Kodak.

Bigelow

Mejor directorA

Kathryn Bigelow por The hurt locker. No siempre se tiene la oportunidad de hacer feminismo y justicia al mismo tiempo. Y además de ser merecido, es un hito en la historia que no hay que dejar pasar.

Mo'Nique

Mejor actriz de reparto

Mo’Nique por Precious. Es una madre jodida y violenta como nos han mostrado ya antes otras películas. Pero la escena final, la de la maldad asumida como algo natural, como algo involuntario, es una muestra de actuación tremenda.

Waltz

Mejor actor de reparto

Christoph Waltz por Inglorious basterds. Ser buen actor y políglota paga. Paga muy bien.

Sandra Bullock 2

Mejor actriz principal

Sandra Bullock por The blind side. Ella fue y recogió sus dos premios Razzies ayer. Eso es profesionalismo y saber tomarse las críticas, buenas y malas, con profesionalismo. Y por su profesionalismo se llevará hoy también el Oscar.

Jeff Bridges

Mejor actor principal

Jeff Bridges por Crazy heart. Lo han nominado cuatro veces antes que ésta. Siempre por películas que sin su actuación, serían mucho menores. Su personaje en The big Lebowsky es parte de una religión. Es el momento.

Mejor película

Avatar. No es la mejor. No es una historia para mayores de 12 años. Pero esta película revivió las posibilidades de una industria que muchos consideraban en peligro. Y eso merece que esa misma industria le dé un hombre dorado.

En un par de horas, en unos minutos, veremos cuánta razón o cuánta suerte tenemos. ¡Que comience la función!

Desear a Cartagena

Tuesday, March 2, 2010 por Samuel Castro

En general no hacemos lo que queremos. En este momento, mientras colaboradores ochoymedianos como Juan Carlos González, crítico de cine de El Tiempo y Director de la revista Kinetoscopio están en Cartagena (aunque para ser sinceros, está en el congreso de Cardiología, él no tiene la culpa de que coincida con el Festival de Cine) gozando con el renacer de nuestro festival más importante, otros tenemos que dedicarnos a aquellas actividades que pagan nuestras cuentas (esperamos que llegue el día en que esta página sea la que nos gire los cheques) como asambleas de bancos, libretos de series de televisión y cosas de esas.

Cartagena

Pero todos los que pueden deberían estar en Cartagena. No sólo porque el Festival haya renacido como evento (como bien lo describió Semana, la semana pasada) sino por el simple hecho de que se pueden ver en exclusiva (y en pantalla grande, como debe ser) algunas de las películas más importantes que se produjeron el año pasado en Iberoamérica, como Celda 211 de Daniel Monzón, El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella o Gigante de Adrián Biniez y otras del cine mundial como La cinta blanca de Haneke o Un profeta de Jacques Audiard.

Desde aquí, con el consuelo que nos dan los encargos deliciosos, como presentaciones de cine-club a públicos receptivos, le damos las gracias a Orlando Mora, Monika Wagenberg, sus “programadores” y a Ricardo Vélez Pareja, su director, por hacer todo para que el Festival Internacional de Cine de Cartagena vuelva a ser tan importante como lo era hace algunos años. No hay mejor marco para el lanzamiento del último número de Kinetoscopio, dedicado al western, del que ya hablaremos próximamente, antes o después de los vaticinios del Oscar.

Lo mejor del año que se fue

Wednesday, January 13, 2010 por Samuel Castro

Mientras miraba las estúpidas noticias acerca de cómo le fue al país en el “plan retorno” (¿no será mejor grabar esos informes sin fechas y poner la misma nota cada año para darle un descanso a los sufridos corresponsales que no saben cómo volver interesante esa noticia?) confeccionaba esta lista con la ayuda de la herramienta de historial de IMDb —úsenla, es muy útil, sobre todo si, como lo sugieren varios de ustedes (James, Arias y Carlos), próximamente tengamos que dar nuestra opinión sobre las mejores películas de la década—. Para continuar con lo que hicimos el año pasado, estas son las 12 mejores películas que vi en 2009 (¿a partir de qué vez algo se convierte en tradición?, ¿de la tercera?). Y como especificamos en aquella ocasión, la lista está conformada por las películas que YO VI, no por las películas que pasaron por nuestras carteleras, que es un dato completamente distinto. Si sienten que falta Avatar, lo siento pero estaba de vacaciones en diciembre, así que aplica para el 2010. Y no están en ningún orden específico, la que va de última me gusto tanto o más que la número uno. Repito la frase que puse en este blog hace 370 días (las tradiciones también deben repetir algunos elementos): como siempre pasa con el cine, podría decir cuál es mejor que la otra dependiendo del día en que me lo pregunten:

Doubt

Lo siento. Puede que debiera estar entre las de 2008, pero la vi este año. Y el hecho de que una película haga honor a su nombre y jamás nos resuelva todo, en esta época de guiones masticados, es una maravilla impagable.  

Up

Up

Sí. Lo acepto. Soy fan incondicional de Pixar. Pero dejando mi fanatismo a un lado, ¿no hay que admirar a una productora que se atreve a poner como protagonista de su película a un anciano con bastón y a un boyscout gordo, en medio de la dictadura de la juventud y la esbeltez que nos ronda? Y si a eso le sumamos un guión impecable, una escena de amor que nos hace llorar a todos sin evitar la muerte y un par de chistes geniales, nos encontramos con una de las grandes cintas del año en empaque calificación todos.

The visitor

Ya ni siquiera tenemos el dudoso honor de que todas las películas nominadas a los Oscar lleguen a nuestras pantallas. Richard Jenkins da una clase de actuación sobria en esta película espléndida, que nos relata lo que pasa cuando un hombre sin mucha pasión por su vida, se da cuenta de que la vida vale la pena cuando hay algo (un instrumento musical, una iniciativa) que nos haga sentir útiles.

Hace tiempo que te amo

Il y a longtemps que je t’aime (Hace mucho que te amo)

Casi no llega a Medellín. Pero valió la pena la espera, porque la historia de Juliette y su intento de recuperar la vida que perdió y de avivar un amor fraternal que creía extinguido por culpa de su estancia en la cárcel, es uno de esos dramas que nos recuerdan que nuestras vidas no están tan jodidas como podrían si nos descuidáramos o si cometiéramos un error. Y esos ojos de Kristin Scott Thomas. Esos ojos…

Revolutionary road

Injustamente tratada en los Oscar (porque sólo tuvo tres nominaciones y no ganó nada) la película que protagonizó la misma pareja de Titanic, demostrando que ha crecido como dúo actoral, hizo que una patada en el estómago fuera una metáfora válida para lo que produce verla.

Vratné lahve

Vratné lahve (Sueños de juventud)

Entre tantas películas serias y solemnes de la programación de Eurocine del año pasado, esta comedia del mismo director de Kolya fue la que se salió del molde, y me hizo reír como hace mucho no lo hacía, al recordarme que se puede ser inteligente y libidinoso y perspicaz e ingenuo y viejo. Todo al mismo tiempo. Y además sin dejar de atender un servicio de reciclaje de botellas en un supermercado checo.

The reader

Habla sobre las vergüenzas que cargamos en la vida, en medio de una trama propia de lo que siguió al terminar la Segunda Guerra. Sale Kate Winslet desnuda. Le enseña a un jovencito como ser mejor amante. ¿Hacen falta más razones para considerarla una película extraordinaria? Bueno. Incluso la primera razón que di podría sobrar.

Red

Red

No se llama así porque hable de internet o de tramas futuristas. Es la historia de un perro viejo asesinado (el bulto que se carga en la foto) por un trío de adolescentes imbéciles. Y es la historia de su dueño queriendo hacer justicia. Una película pequeña y poco vista que Clint Eastwood  hubiera querido filmar (pero casi podría asegurar que no lo hubiera hecho tan bien como Brian Cox) y que demuestra que en el cine, la acción y las balas nos emocionan tanto como un buen diálogo cuando el guionista sabe por qué las puso en la historia.

The wrestler

¿Creían que Arronofski no podría filmar algo sencillo, que no fuera grandilocuente y estrepitoso? Pues sí es capaz. Y no sólo eso. También logró resucitar la carrera de Mickey Rourke y mostrarnos el costado más humano y más sensible de ese espectáculo bizarro que es la lucha libre en Estados Unidos. Mencionar que Marisa Tomei hace de prostituta es como ponerle la cereza encima a una torta de chocolate.

Leonera

Leonera

Este año también seguí asistiendo al cine-club de Eafit que lidera y presenta nuestro amigo Juan Carlos González y que en el segundo semestre fue de cine argentino. Y Leonera de Pablo Trapero se lleva todos los honores porque hay un oficio y una calidad en cada una de las escenas de esta película sobre una mamá que es encarcelada y debe criar a su hijo entre rejas, que asusta.

Derecho de familia:

Daniel Burman hace películas sobre tipos como uno.  Como usted y como yo. Claro, los encarna un actor más pinta que nosotros, pero lo pone a sufrir más que a todos juntos. Y en esta cinta (también del cine-club de Eafit) con una clase y un sentido del diálogo que nos recuerda por qué dicen que Burman es el Woody Allen argentino, nos recuerda los problemas que trae el hecho de ser el padre o el hijo de alguien.

Hot fuzz

Hot fuzz

El gran hallazgo en DVD del año. Había dejado de ver esta película porque no encontraba el momento ni el lugar para una comedia policiaca hecha en Inglaterra (no sonaba muy atractivo, si me hago entender) Pero ésta es un descreste. Una trama inteligente, humor inglés del mejor y, aunque parezca increíble, la mejor edición que vi para una película en el género que sea, en todo el 2009.

Esta es la lista. Con un título para cada uno de los meses de este año, si usted quiere hacer un buen catálogo de DVDs. Como ha hecho Jorge Sánchez, ahora es el momento de que ustedes opinen sobre esta lista y que agreguen títulos, critiquen otros, o hagan sus propios listados. Ya vendrá (denme unos días, que la cosa no es sencilla) la elección de las mejores películas de la década. Además nuestra lista tiene 50 películas. Más o menos 5 por año. Se escuchan candidaturas.

¿En qué diablos están pensando?

Tuesday, December 1, 2009 por Samuel Castro

Time travelers wife

Lo increíble es que supuestamente les esté yendo bien. ¿Cómo harán los exhibidores colombianos (sobre todo Cine Colombia, especialmente Cine Colombia) para tomar siempre decisiones incomprensibles y caer parados? ¿Así de mal está de este país que va a salas de cine a ver cualquier cosa?

Les doy unos nombres: (500) Days of summer, El informante, Zombieland, Capitalism: a love story, Law abiding citizen, Where the wild things are, The blind side, Fantastic Mr. Fox, The road. Todas películas que hicieron parte del top 10 de taquilla gringa en los últimos cuatro meses. Todas de Estados Unidos. Ninguna estrenada aún en nuestras salas, que normalmente se ufanan de lo simultáneas que se han vuelto con respecto al lanzamiento de los títulos norteamericanos (porque del otro lado del océano, o de la otra punta del continente, ni hablar. No deben saber ni que existe El secreto de tus ojos)

La lista no está propiamente poblada de eso que tanta gente llama despectivamente “cine arte”. No. Hay películas de acción, infantiles, de zombies, una de animación, una de redención deportiva. Pero no las tenemos acá (y quién sabe si las vayamos a tener) porque alguien piensa que es más apropiado para nuestro público The time traveler’s wife. ¿Sí sabrán que poca gente conoce el libro en el que está basada la película y que allá arriba fue un best-seller y por eso tanta gente vio la película? OK. Aquí viene el que dice “pues lo mismo pasa con Where the wild things are”. La respuesta sería: ¿no hubiera sido mejor estrenar esta cinta infantil dirigida por Spike Jonze (el mismo de Adaptation, el mismo de Being John Malkovich) llena de imaginación, durante las vacaciones obligadas que los niños tuvieron en octubre? O bueno. Listo. Se las valgo y los excuso porque la van a dar en diciembre. Entonces ¿por qué no estrenar The road, que sí ha estado en la lista de los más vendidos en este país como libro, en vez de Savage Grace, una película DEL 2007 sobre un caso real del que nadie ha sabido nada en Colombia y que se siente como un estreno para escandalizar (incesto madre e hijo, ¡Dios mio!, en este país donde los médicos irrespetan la ley para no permitirle abortar a quien lo necesita)

Y eso que hablo en general y no específicamente de la cartelera que tenemos que aguantar en Medellín (no se metan a la página de Cine Colombia a ver lo que dan en Armenia o en Pereira para que no se suiciden). En Bogotá al menos estrenan cintas como Cinco días sin Nora. Pero para cerrar y no sentirme más como si fuera Pirry… ¿por qué no dar el documental de Michael Moore, al menos para tener una versión externa de la crisis económica que también llegó hasta Colombia? ¿No será eso más cercano, a nuestras preocupaciones y desgracias, a nuestra sensibilidad y nuestras preocupaciones, que Terror en la Antártida? No. Debe ser que a ciertos cerebros de exhibidores las temperaturas bajas les facilitan el que debe ser su gran pasatiempo: hibernar.

Un poco más de respeto

Thursday, November 19, 2009 por Samuel Castro

Bello y el Oscar

El cine es un arte popular. Hace parte de nuestras conversaciones diarias, nos da frases, escenas y chistes para sobrellevar la vida de la oficina, permite que cada persona del mundo se parezca a un actor o a una actriz (¿cuántos bajitos, gordos y calvos le agradecerán a Danny DeVito tener un apodo decente entre sus amigos?) e incluso, a algunos, nos da tema para escribir.

Pero a veces nos pasamos de confianzudos con el cine. Como es parte de nuestras vidas, lo tratamos igual que a la escoba de la casa y lo maltratamos sin que se nos mueva un pelo: ¿cuántos plagios de secuencias de The Matrix se dieron en la publicidad mundial en los últimos diez años? O bueno, ¿cuál será el publicista fan de Harrison Ford que decidió promover desodorantes para mujer con una versión femenina de Indiana Jones? Barbara Blade es un nombre con el mismo número de letras del arqueólogo cinematográfico y además usa como apellido parte del nombre de Blade runner, una de las películas de ciencia-ficción más importantes, protagonizada (¡tenía que ser!) por Ford.

Hay casos más aberrantes, por supuesto. Estamos en Colombia, donde llegar tarde a las sesiones del Congreso es lo normal. Por eso tenemos a candidatos que se postularon (¡y ganaron!) usando el máximo galardón del cine como referencia (foto de arriba) o a una clínica dental, que se puso el sonoro nombre de Hollywood Dental algo, para que sus clientes puedan tener “una sonrisa de película”.  ¿Cómo cuál película?, se nos ocurre preguntar. ¿Dientes como los del animal protagonista en Tiburón? ¿O como los que luce en cada cinta donde trabaja, Steve Buscemi?

Es maravilloso hacerle homenaje al cine. Pero con Schwarzenegger de gobernador de California deberíamos entender que es mejor dejar al séptimo arte donde está: en su mundo de película.

Steve Buscemi

Que se quemen en el infierno

Thursday, November 12, 2009 por Samuel Castro

Drag me to hell

Dos películas en cartelera nos permiten recordar lo que a veces se olvida: que en el cine puede pasar lo imposible, lo que nunca ocurrió, lo que soñamos alguna vez.

De Inglorious basterds se han dicho muchas cosas pero tal vez no se haya elogiado suficientemente la posibilidad que abre Tarantino a directores igual de osados. ¿Por qué una película que sucede en el pasado tiene que contar LA HISTORIA? Si el cine sirve para contar historias, qué problema hay en cambiar los hechos que todos conocemos por los que al guionista le dé la gana. ¿No sentimos al ver la película, que Tarantino hizo con Hitler y sus secuaces lo que todos hubiéramos querido? ¿No dan ganas de pararse del asiento y gritar “Bravo” cuando se incendia el cine?

Por otro lado, de Drag me to hell se ha dicho muy poco. Es como si la coraza de película de terror nos impidiera ver más allá de sus escenas asustadoras y reconocer la crítica que Sam Raimi encierra en su historia. Después de la debacle económica de Estados Unidos, millones de personas se quedaron sin sus casas, pagando la ambición desmedida de aquellos funcionarios bancarios que hicieron ganancias con sus hipotecas. Pues Raimi tiene un mensaje claro para personas que se parecen a su personaje central: puede que no lo hayan hecho intencionalmente pero van a tener que pagar por lo que hicieron. Y en seguida, como Tarantino, hace que las llamas ardan para castigar los pecados de quien se lo merece. ¡Que ardan todos en la paila mocha! Mientras nosotros, en este purgatorio que nos tocó en suerte, seguimos soñando con una justicia que sólo llega en las películas.

Preguntas de cine de puente

Tuesday, November 3, 2009 por Samuel Castro

Inglorious basterds

Además de bendecir en el puesto que ocupa  en la diestra de Dios Padre al difunto senador Raimundo Emiliani Román (¡prohombre al que le debemos tanto aquellos que no nos morimos de ganas de ir a la oficina!), los “puentes” colombianos (fines de semana largos les dicen en otros países) nos llevan a atrevernos con paquetes de películas, entre DVDs y cartelera, que cuando son buenas se convierten en mejores opciones que cualquier “paquete turístico”. En este caso, después de ver cuatro títulos muy distintos entre sí, quedan algunas preguntas sin resolver para las que algunos pueden tener respuesta.

 ¿Dónde, en qué películas que no vimos, estaba metida Mélanie Laurent (en la foto) hasta ahora, que nos embriagó con su belleza fascinante en Inglorious basterds?

Pregunta hermanita: ¿por qué hasta este momento Christoph Waltz, el actor que se roba la película de Tarantino con su interpretación del coronel Hans Landa, sólo era trabajador cotidiano de la televisión austriaca y alemana?  

¿Qué pasó en la copia que compró Babilla cine de Conversaciones con mi jardinero para que el DVD original que se consigue en Blockbuster no sea leído en reproductores DVD multizona?

¿Quién en Cine Colombia tomó la decisión de no proyectar en sus salas la cinta de Tarantino que se estrenó en el Festival de Cannes?

¿Si tanto nos gusta el creador de Pulp fiction por qué casi nadie pudo ver Death proof,  su parte en el programa doble que creó con Robert Rodríguez?

¿Por qué Meryl Streep parece ser la única actriz mayor de 50 años que sigue siendo respetada por la taquilla norteamericana? Y la que sigue: ¿Cómo hace para tener tantos registros (de apariencia, de movimientos, de voz) esta mujer que puede ser la mejor actriz de cine de su generación?

¿Por qué tan pocos críticos destacan las grandes cualidades como director de Sam Raimi, visibles hasta en títulos como Arrástrame al infierno?

Y la de postre: ¿Qué pasaría si Meryl Streep actuara en una película de Tarantino?

Blogumental de cine: Cristina Puerta

Saturday, October 3, 2009 por Samuel Castro

Cristina Puerta es una editora (ese oficio jodido) muy juiciosa que trabajó seis años en Norma, luego lo hizo en Santillana de España y ahora continúa con su labor en la Unesco. ¿Qué piensa del cine alguien que todos los días vive entre páginas y páginas escritas?

1.  ¿Recuerda qué se siente ir a cine por primera vez?

No. Lo siento.

2. ¿Cuáles son las películas de su vida que puede comparar con (haberlas visto fue para usted) un gran evento como la primera comunión o la graduación o el matrimonio?

ET: el bautizo. The sound of music: la primera comunión. La sociedad de los poetas muertos y Reality bites, en serio. Las tres primeras de la Guerra de las galaxias vistas en un solo día, sin bañarse. Apocalypse now, sola en un cine de París, cuando la reeditaron, que yo no la había visto. Y Dancer in the dark, que si se va a parecer a un sacramento, sería el de la extremaunción

3. Si acabara de conocer a alguien que ve pocas películas, y quisiera presentarse como es, ¿qué películas lo pondría a ver con usted? 

La ventana indiscreta. Shadows and fog. Fargo. After hours. The Royal Tennenbaums, sí, nada que hacer. Alguna de la Pantera Rosa de Peter Sellers. Y The Shining, para que salga corriendo

4. ¿Cuáles son sus películas malas favoritas, es decir, cuáles son sus principales placeres culposos del cine? 

Las románticas para llorar (las veo para eso), que no por eso son malas: Love actually, Notting Hill, Sleepless in SeattleSweet home Alabama, qué me importa

5. ¿Por qué no puede dejar de hacer cine? O: ¿por qué no puede dejar de ver cine, de escribir sobre cine, de escribir cine?

Es como hacer mercado o lavarse los dientes. Una parte de la vida que ya no se cuestiona

Películas que crecen

Wednesday, September 9, 2009 por Samuel Castro

Love actually

Las películas tienen vida propia. Los que amamos el cine lo sabemos. E igual que pasa con las personas, hay de todo: hay películas caprichosas que por extraños misterios nunca se dejan ver, o se nos esconden (me acuerdo que In the bedroom por ejemplo tuve que verla en DVD porque la única vez que logré llegar a tiempo a una de sus funciones la cinta se quemó en el minuto 23, frente a los ojos atónitos de los tres pelagatos que estábamos en la sala); otras que como buenos amigos pendientes de uno, aparecen una y otra vez en nuestras vidas (como Milagros inesperados que siempre se materializa en la pantalla de mi televisor cuando estoy medio aburrido y siempre logra quitarme la apatía) y otras que se nos pegan a los pantalones y nos cansan como las personas antipáticas a las que por desgracia les caemos bien (se me ocurre por ejemplo Legalmente rubia, cuya trama podría contar sin haberla visto, gracias a su omnipresencia todos los días a todas horas, en los canales de cable. Pero esta vez quiero hablar de las películas que crecen con el tiempo, que envejecen bien, digamos. Son esas cintas que vimos en su momento y de las que salimos interesados, pero que “no nos mataron”. Pasan los años, envejecemos y nos volvemos a encontrar con ellas y es como si las hubieran “remasterizado”. Nos parece mejor la historia, los chistes son más graciosos, nos caen en gracia personajes en los que no habíamos reparado. Y lo digo, con un ejemplo en mente: Love actually o Realmente amor como la conocimos aquí.

Recuerdo que la vi con mi novia hace unos años y que salimos comparándola con los otros títulos que conocíamos escritos por Richard Curtis: Cuatro matrimonios y un entierro y Notting Hill y había salido perdiendo. Estaba bien y no más. Pero últimamente la programan mucho en varios canales y no nos podemos resistir cuando la vemos. Me encanta que tenga todas esas tramas pequeñitas que a veces ni se encuentran. Me gusta que no todas las historias terminen bien y que no todas las parejas se junten (por algo el título de la película, pienso ahora, en una reflexión que no hice en aquel momento) La banda sonora me parece tremenda y casi todas sus canciones están en mi iPod. Adoro (aunque no más que mi novia) la aparición del niño al que se le va a ir su novia para siempre y que habla sobre relaciones amorosas con su padre viudo. Y como si hubiera pasado por una sesión de maquillaje, creo que cada vez los protagonistas actúan mejor.

A veces me pregunto si el que ha crecido soy yo. Y me respondo que no es SÓLO eso, porque todavía creo que Volver al futuro es una maravilla. Así que debe haber algo más. ¿Que el guionista estaba adelantado a su tiempo? ¿O que ciertas películas, como los libros, prefieren hablarnos en otros momentos de la vida? No tengo una respuesta certera para eso, pero si me dan un par de años, seguro la tendré.

¿Y a ustedes se les ocurren películas que hayan crecido con el tiempo? O lo contrario: ¿hay éxitos que han envejecido mal?