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Archivo para la categoría 'Cine-clubes'

Cine vs Geografía

Wednesday, September 29, 2010 por Samuel Castro

Uno piensa que Medellín es el último hueco del mundo en materia de cine (y en otras materias, pero no es hora de pelear por regionalismos trasnochados) y olvida que al otro lado de las montañas del Valle de Aburrá hay cientos de pueblos donde ni siquiera hay salas de cine, donde jamás podrán ver Avatar en 3D, donde agradecen (¡agradecen!) que alguien lleve Marmaduke en DVD para venderla en la plaza.

Recordé lo que les cuento en estos días, en los que tuve la suerte de dictar uno de los módulos en una capacitación que el Ministerio de Cultura les da a las personas encargadas de manejar en distintas instituciones educativas la Maleta de Cine, una colección de films en DVD armada con el fin de que se programen ciclos y cine-clubes que incentiven cultura audiovisual de los colombianos en regiones alejadas de los centros urbanos. Tuve la suerte de tener como auditorio a bibliotecarios de Quimbaya y Córdoba, en Quindío; de Apartadó en Urabá e incluso de un municipio que se llama Risaralda pero queda en Caldas.

Estos funcionarios son los verdaderos héroes del cine en Colombia. Los que sacan sus propios equipos de sonido y proyectan cine para el pueblo entero en una de las paredes blancas de la iglesia (para qué, pero eso sí es evangelizar), los que sólo por amor al arte programan ciclos de cine para comunidades indígenas (recordemos que ni siquiera en internet se consiguen traducciones del inglés al dialecto de los embera-chamí) o para población desplazada (mi único consejo es que fueran comedias, hay gente que no necesita ver más drama en la vida). Personas que se demoran seis horas en llegar a su municipio desde la capital del departamento (y eso cuando les va bien) y que por lo tanto, ven la Maleta de Cine como el baúl del tesoro.

Y viéndolos me pregunté: ¿no será posible que las empresas de cine en Colombia dediquen a un personal mínimo a llevar cine por todos estos pueblos? Sí, sé que es muy difícil y que nuestra geografía es imposible pero… ¿no quieren que películas como Policía adjetivo tengan público? Ahí lo tienen. En estas poblaciones, la posibilidad de ir a un cine, les llenará la sala sin importar la película. Entonces tomemos la decisión inteligente y en vez de llevarles Transformers 2 proyectemos Océanos o Dos hermanos. Todo lo que el culebrero no les va a llevar el próximo domingo de mercado. Lo que ninguno de los viajeros del municipio puede conseguir en la terminal de transporte de los piratas usuales. A la larga, si consiguen a un proyector que le guste el viaje y la aventura, el periplo rural podrá ser un negocio redondo.

Pero claro, me hago ilusiones. A estas empresas ni siquiera les importamos nosotros, los citadinos. Para ellos sólo somos el número de asistentes que engorda sus balances, así que ninguno de ellos va a invertir en un público que no puede comprar barrilitos de crispetas a $15.000 Y entonces, en Quimbaya y Córdoba, en Apartadó y Risaralda, cuando quieran armar ciclos completos con cintas que no están en la Maleta de Cine, no tendrán más remedio que bajar películas de internet, aunque se demoren semanas en ello gracias a su ancho de banda. ¡Que importa! Las montañas seguirán estando ahí por siempre, pero por fortuna hoy el cine está al alcance de cualquiera que, como ellos, sueñe que la exhibición de películas sirve para algo más que dar plata.

Películas con pausa

Wednesday, August 5, 2009 por Samuel Castro

Que levante la mano el que vio Solaris de corrido. Y no la versión descafeinada de Soderbergh, sino la de verdad, la de Tarkovsky de los setenta. Si lo hicieron, por favor utilicen la posibilidad de comentarios inmediatos que ahora tiene ochoymedio y nos cuentan cómo fue la experiencia porque yo nunca fui capaz. Jamás. Y eso que traté de verla incluso en una silla incómoda de madera del auditorio de la Escuela de Ingeniería en la UPB. Pero ni eso valió. Tuve que disimular el cabeceo somnoliento fingiendo que me ponía derecho para estar más atento y luego mover dos o tres veces más la cabeza para que todos “creyeran” que tenía el vicio de agitarla cuando quería afirmar algo mentalmente (nadie me creyó, por supuesto) Y por eso es que bendigo el DVD y los soportes digitales que nos permiten ver ciertas películas a la hora que nos de la gana y dejarlas pausadas mientras nosotros vamos al baño, nos mojamos la cabeza y nos preparamos un sánduche o unas galletas con mermelada.

 No tiene nada que ver con la calidad de la película. Simplemente hay días que son más pesados que otros, o más calurosos, o más difíciles, y nuestro cuerpo y nuestro espíritu no están preparados para ver 2001 Odisea del espacio o Interiores de Woody Allen. Son películas bacanas, nadie lo niega. Pero a veces ni con la mejor voluntad podemos aguantar densidades fuertes en las imágenes que consumimos. Y eso abre otra aclaración. Tampoco tiene que ver con lo contemplativa que pueda ser una película. Me ha pasado incluso con capítulos de 24 que no son precisamente muestras de cine de autor. Simplemente las imágenes en pantalla y las personas son como las parejas de baile: se necesita que ambos estén sintonizados en la misma frecuencia para que haya armonía. Y todo viene al caso porque lo mismo me pasó con Che: el argentino, precisamente la última película en nuestras pantallas de Steven Soderbergh. No quise ni imaginar lo que hubiera sido ver esa campaña guerrillera tan latinoamericana (lenta, de a poquitos, pueblo desolado por pueblo desolado, en medio de la selva) en una sala de cine, sin poderme salir. Pero no puedo negar que gracias a que la vi en varias tandas, pude recordar mejor los distintos momentos de la campaña y disfrutar con la interpretación de Benicio del Toro, con la asombrosa imitación de Fidel que hace Demián Bichir e incluso con la aparición de Catalina Sandino Moreno.

 La pausa está ahí, al lado del play en el control. Sin ella, sería más difícil ver el cine de Terrence Malick (con todo lo bueno que tiene) o aguantarse ciertas películas de Daniel Burman. Y claro que sé que el cine está hecho para verse en las salas. Sí. Pero mientras ninguno de nosotros tenga su sala privada, seguiremos jugando a ser los dioses que detienen el tiempo.

 Si se les ocurre alguna película que pueda entrar en esta categoría menciónenla en nuestros comentarios, para que probemos qué tan necesario es el control remoto del DVD.

Las imágenes del cine ahora en radio

Wednesday, February 4, 2009 por Samuel Castro

Lo que queremos en ochoymedio, lo que siempre hemos deseado, es que el cine sea un GRAN TEMA de conversación, que haya muchas cosas que decir de él, que podamos escuchar distintas opiniones sobre las mismas películas, que descubramos títulos desconocidos, que si el cine no puede ser como la vida al menos la vida esté llena de películas. Y por eso, aprovechamos el blog para hacer un clasificado que anuncia una fuente más de información sobre cine: esta noche, a las 8 PM, a través de los 100.4 en FM de UN Radio, la emisora de la Universidad Nacional en Medellín, se estrena “En el cine”, un programa que intentará hacer del cine el mejor tema de conversación. Más adelante nuestros lectores que no son de Medellín y nuestros amigos de todo el mundo, podrán encontrar los contenidos de los programas en www.ochoymedio.info  en formato podcast para que lo puedan escuchar cuando quieran. Nos escuchamos entonces, “En el cine”.

En Bogotá, primer Encuentro de Cineclubismo, oficio y producción

Sunday, September 21, 2008 por Gregorio Sánchez

Remitimos aquí la información del evento que tendrá lugar en Bogotá el próximo miércoles 24 de Septiembre:

Replantear el oficio de los aficionados al cine en el contexto actual es el objetivo del “Primer Encuentro de Cineclubismo, oficio y producción”, que los cineclubes de la Universidad Nacional de Colombia (Bogotá) El
Grito de la Facultad de Artes, Alberto Alavade Ciencias Económicas, Días de Lluvia y Kinósofosde Ciencias Humanas desarrollarán el próximo miercoles 24 de septiembre en el Claustro de San Agustín (Cra 8 No. 7-21, junto al palacio de Nariño, Bogotá), desde las 3:00 de la tarde. (Entrada libre)

El evento contará con la participación de invitados especiales y miembros de los cineclubes quienes discutirán sobre la necesidad de transgredir el espacio cinefilo y pasar de la mera exhibición a la producción
audiovisual y escrita, asi como con la proyección de cortometrajes producidos en la Universidad Nacional y el lanzamiento de las revistas “Gajes del Cineclubismo” (Cineclub Alberto Alava) y “16:9” (Cineclubes
de la Universidad Nacional) que se obsequiarán a los asistentes.

Adicionalmente se presentará una muestra fotográfica sobre el 48 Festival de Cartagena 2008.

INVITADOS ESPECIALES:
*Ivan Acosta (Asociación Nacional de Cineclubes – Cineclub Sala Fundadores)
*Juan Guillermo Ramírez (Cinemateca Distrital)
INVITADOS UN
*Yimmy Restrepo (Cineclub Alberto Alava)
*Diego Alvarez (Cineclub Dias de Lluvia)
*Armando Russi (Cineclub El Grito)
*Luis Fernando Medina C (Cineclub Alberto Alava)
LANZAMIENTOS
*Revista Gajes del Cineclubismo (25 años del cineclub Alberto Alava)
*Revista 16:9 (Cineclubes UN Bogotá)
CORTOMETRAJES
*17 en 7 (Cineclub Alberto Alava)
*Esquizootrofia (Animación – La pajara pinta producciones)
*Qué Bola (Diego Álvarez –  Cineclub Días de Lluvia)
MUESTRA FOTOGRÁFICA
*Voces invisibles, imágenes simultáneas

ENTRADA LIBRE

El evento aprovecha también para celebrar los 25 años del cineclub Alberto Alava (El más antiguo de la UN Bogotá) y el lanzamiento de su revista “Gajes del Cineclubismo” que reune en una atractiva presentación visual escritos de miembros del cineclub y la revista “16:9” de los Cineclubes de la Universidad Nacional, un esfuerzo colectivo que quiere pensarse el cineclubismo desde múltiples perspectivas.

Invitamos a todos cinefilos y cinefilas a compartir este espacio, y recibir como obsequío las revistas que corresponden a una apuesta de los cineclubes por demostrar que es posible producir material editorial sobre el cine desde la crítica, la creación y la lúdica.

MAS INFORMACIÓN:
Tel 3165000 Ext 18772/10651
Cel: 311-8611833
Nota en Unimedios