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Archivo para July, 2010

Las películas que yo incluyo en lo mejor de 2004

Saturday, July 31, 2010 por Samuel Castro

Hace cinco días dije que la cartelera era un asco. ¿Qué se puede decir hoy? Cuando pensamos que vivimos niveles pobres en cuanto a calidad, nuestros exhibidores nos comprueban que están listos para superarse cada día. Siempre se puede caer más bajo; esa es la lección.

Así que lo mejor será salir donde los piratas, quienes parecen haber entendido que la diversidad, el hecho de que cada persona vaya comprendiendo qué le gusta y qué no a punta de ofrecerle todo, a punta de probarlo todo, siempre será mejor negocio que acostumbrar a los espectadores a un único tipo de cine.

La otra opción es ir a una tienda de alquiler y llevarnos alguno de esos títulos que dejamos ir sin verlos (o que nunca llegaron) y pasar la tarde en buena compañía cinematográfica para evitar la compañía equina, demasiado ostentosa y apabullante en mi ciudad, Medellín, por estos días. Miremos el pasado y recordemos las que para mí, fueron las mejores películas de 2004, en esta remembranza espaciada que seguimos haciendo en ochoymedio, entre Diana y yo, con lo mejor de la década que terminó.

Temporada de patos

Temporada de patos: Hay vida en México más allá del cine de los Cuarón y de González-Iñárritu. Puede que no tenga ni la explosividad ni el picante de los anteriores, pero Temporada de patos conserva esa extraña poesía urbana, que tal vez sea el signo común de una cinematografía que dejó los sombreros anchos y las mochilas azules atrás.

Vera Drake

Vera Drake: Es un drama de Mike Leigh. Las actuaciones son increíbles por lo naturales (paradójicamente fruto de innumerables ensayos) y la historia, que repasa de forma contundente este “asuntico” de la doble moral de nuestras sociedades, ocultándolo tras el disfraz de una cinta de época, nos cuestiona hasta la incomodidad.

Mar adentro

Mar adentro: No sé si se han dado cuenta, leyendo críticas en la revista Fotogramas o en los medios de España especializados en cine, que una de las expresiones favoritas de los críticos españoles es “en estado de gracia” para hablar de un actor que se fajó un papelazo. Esa es la expresión que se viene a la cabeza, para hablar de las interpretaciones de Belén Rueda, Lola Dueñas y Javier Bardem, en esta historia magníficamente dirigida por Alejandro Amenábar, en la que un hombre, a pesar de su simpatía e inteligencia, ha decidido poner fin a su vida, una vida que ya no le satisface.

Sideways

Sideways: Los viñeros de California vieron cómo gracias a esta película, el turismo por sus viñas y el consumo de Pinot Noir subían como (no puedo evitar la comparación) espuma de champaña. Virginia Madsen y Thomas Haden Church revivieron sus carreras y Paul Giamatti mereció su primera nominación en los Globos de Oro. Todo por un relato de amistad y melancolía contado con pulso seguro por Alexander Payne.

Eternal sunshine

Eternal sunshine of the spotless mind: Nunca ha hecho Michel Gondry algo como esto, porque creyó que podía ser igual de genial (una empresa que se contrata para borrar a alguien de nuestra memoria es por lo menos, una buena idea) sin tener a Charlie Kaufman como su guionista. Y no. Ni él, ni Jim Carrey han vuelto a hacer algo de este nivel.

El cine como descanso

Saturday, July 24, 2010 por Samuel Castro

Hace un mes y diez días que no escribo en el blog. Hace tres semanas que no sale la crítica semanal. En esos 40 días desde el último post creo que he ido a cine dos veces y si no fuera por el DVD probablemente a eso se reduciría mi experiencia cinéfila. Es como si me hubieran tapado los párpados con esparadrapo. Por fortuna la cartelera es un asco, lo que hace que el remordimiento no sea tan grande.

No voy a quejarme de que haya trabajo. Estoy metido en varios proyectos (unos buenos, otros no tanto) al mismo tiempo, única opción que tenemos algunos si queremos obtener unos ingresos decentes escribiendo. Sin embargo, además de dormir durante dos días seguidos, lo único que quisiera mi mente hoy, a la 1:23 de la mañana, mientras reviso un video que va a salir hoy por un canal nacional para despedir a un Presidente, es en dos o tres películas que puedan pasar frente a mis ojos sin mucho uso del cerebro.

Ah… ¡qué sería de la vida si uno no pudiera recostarse alguna vez y ver una película de la que nada te importa casi, con el cerebro en “modo a prueba de fallos” y de la que recordamos vagamente, semanas después en otra sesión de zapping, que no la terminamos, que se quedó por la mitad, como los malos libros y el sexo mediocre!

Insomnia

Porque el cine es como los amigos. Debe venir cuando nadie lo llama, en medio de la desgracia, a darnos un poco de paz. A sacarnos del cuerpo a aquel desgastado Will Dormer (¿cómo no me di cuenta antes de que el apellido era un chiste en inglés con nuestro verbo en español?, una prueba más de la perspicacia de Christopher Nolan) de Insomnia que llevamos dentro, luego de mucho trabajo y poco, muy poco cine. 

PD Agradecida: Hay que agradecer a los lectores que se arriesgan a hacer comentarios inteligentes e interesantes en este país de opinadores pasionales. Créanme que los leemos y los celebramos. Así que va el saludo para Karl Uffre, para Juan David, para James y para Arias. Sigan con nosotros.