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Blogumental de cine: Marianne Ponsford

Aug 11, 2009 por Samuel Castro

Aparte de vivir la paradoja literaria de ser una mujer hermosa a quien ninguna foto le hace justicia, Marianne Ponsford es también sinónimo de literatura gracias a su trabajo incansable por ofrecer a los colombianos acceso a medios que hacen de la escritura, del cine y el arte, temas de discusión cotidianos, que antes parecían exclusivos de una élite con ínfulas de aristocracia. Fundadora y gerente de la revista El Malpensante, crítica literaria (más que crítica permanente descubridora de propuestas interesantes y novedosas para el gran público) y directora de la Revista Cromos, editora senior del Grupo Planeta en Madrid y desde hace un par de años directora de la revista Arcadia, Marianne no sólo comparte con algunos integrantes de ochoymedio la convicción de que la comunicación social no es una carrera seria; también cree que el cine es algo sin lo que no se podría vivir.

1.  ¿Recuerda qué se siente ir a cine por primera vez?

Sí. Perfectamente. Tendría unos cuatro o cinco años y vivía en Guayaquil. Fui a ver Chitty Chitty Bang Bang. Y entendí —de alguna manera semi inconsciente— que yo no era la única persona en el mundo que soñaba.

2. ¿Cuáles son las películas de su vida que puede comparar con (haberlas visto fue para usted) un gran evento como la primera comunión o la graduación o el matrimonio?

Al filo de la navaja

Breaking Waves

Crash (la de Cronenberg)

3. Si acabara de conocer a alguien que ve pocas películas, y quisiera presentarse como es, ¿qué películas lo pondría a ver con usted? 

Por un lado: Lolita, Vértigo, El cazador de la noche, y Al Este del Eden.

Y por otro, A fish called Wanda, The remains of the day; Iris: A Memoir of Iris Murdoch, Educating Rita

4. ¿Cuáles son sus películas malas favoritas, es decir, cuáles son sus principales placeres culposos del cine? 

Soy fan de Julia Roberts. De TODAS las películas de Julia Roberts!!!

5. ¿Por qué no puede dejar de hacer cine? O: ¿por qué no puede dejar de ver cine, de escribir sobre cine, de escribir cine?

Ir al cine es uno de mis placeres favoritos. Todo el ritual, desde la cola para comprar las boletas, la cola para comprar el perro caliente, la entrada a la sala oscura, la angustia de llegar tarde, los buenos cortos, los malos cortos, la primera imagen de la película, todo me fascina, literalmente. Asocio ir al cine con algo vagamente infantil, la posiblidad de la fantasía absoluta, algo mágico. El cine requiere de una entrega total de los sentidos, de un abandono del yo, algo que no pasa -en absoluto- en la lectura. Como forma de arte, tiene una exigencia con el espectador que ningún otro arte demanda. Es entrar en el sueño de otro.

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