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Archivo para May, 2009

Carta abierta a Lars Von Trier

Monday, May 18, 2009 por Luis Fernando Afanador

Alguien me mandó esta carta a mi correo a propósito de la exhibición en Cannes de la polémica película del director danés -El anticristo- que enfureció a muchos espectadores y los hizo abandonar la sala. ¿De quién es? Bueno, poco importa: parece que más de uno estaría dispuesto a firmarla.

Carta abierta a Lars Von Trier
Querido Lars,

No me conoces, tampoco importa. Para decirte lo que te tengo que decir es casi mejor así, porque lo que te tengo que decir te sonará fuerte: que te encierren. Perdón, puede que eso sea demasiado. Que te traten. No voy a ir hasta la posibilidad de descargas eléctricas, no soy Mengele, pero lo cierto es que, entiéndelo, gente como tú suelta por las calles –no digamos ya por las salas de cine- es un peligro social. Tú aseguras que hace dos años estabas deprimido, que tocaste fondo y que por eso hiciste ‘Anticristo’, para comprobar si aún eras capaz de rodar una película, como terapia de cura. Pero, ay, te olvidaste de algo: de que con tu intento de dejar atrás la depresión gracias a ‘Anti cristo’, podías deprimirnos a nosotros.

Por el sadomasoquismo se camina a la gloria, dirás, y dirás bien: todavía hay protomártires que se zumban latigazos para comprobar su resistencia al pecado; la paranoia pasiva no es, según tu sabia cabeza, sino un camino de perfección: nada que objetar; por la violencia extrema caminamos hacia el paraíso: impecable razonamiento. Y, como sentencias en ‘Anticristo’ –por boca de un lobo, eso sí, o sea, como cuando Walt Disney hacía hablar a los elefantes y a los ratoncitos- “el caos reina”. Así que si el caos reina, pues eso, que todo da igual, que todo vale, incluida esta película tuya.

Hablas sin parar de Strindberg y de Bergman y hay quien te considera un retoño de Borges y de Kafka (bueno, eso dicen las notas de prensa de tu película)… pero qué cosa, yo, viendo ayer ‘Anticristo’ me acordé más de Belcebú y de la niña de ‘El Exorcista’, de Polifemo y de Charles Manson, criaturitas, estarás conmigo, poco o nada apetecibles de trato. No sé, has dejado acongojado a un 80% de la gente, aquí en Cannes, y has obligado al 20% restante (son porcentajes que saco yo mismo con mi intuición, vamos, que no son científicos) a que ingrese contigo en el frenopático. Pero como hay democracia y libertad, todo es defendible. Bueno, todo no, el terrorismo, por ejemplo, no. Y eso es lo que has hecho tú en ‘Anticristo’: terrorismo cinematográfico. Porque esa historieta que te traes entre Willem Dafoe y Charlotte Gainsbourg, esas mutilaciones, esa escena de ella cortándose el clítoris con unas tijeras en un primerísimo plano, esa escena de él con una barra de hierro atravesándole la pantorrilla y luego sacándosela de cuajo, ese sexo enhiesto al que ella masturba y en vez de semen sale sangre, ese niñito cayendo por la ventana y estrellándose contra el suelo, ese olor a azufre en toda la película, Lars, ese olor a azufre… mi buen Lars. Que te encierren. Haz pelis para ti y tus amigos del manicomio, hombre, bueno y para Gilles Jacob y Thierry Frémaux si te siguen invitando a Cannes, que seguirán, eso te lo garantizo.

También te recuerdo, por si se te ha olvidado, el diálogo que ayer mantuviste con un periodista inglés en Cannes. No tiene desperdicio, recuerda:

– El periodista: “¿Por qué ha hecho usted esta película?”

– Lars Von Trier, o sea, tú: “La vida no es sencilla. No tengo por qué justificar el haber hecho esta película”.

– El periodista: “Sí, tiene que hacerlo, está en el Festival de Cannes…”.

– Tú: “Me gusta hacer películas, eso es todo. Su pregunta es rara. ¿Por qué tengo que pedir perdón? He hecho ‘Anticristo’ para mí, no para el público ni los periodistas.

Y en ese plan.

Eres único.

Ayer ibas vestido de traje ‘beige’ y sombrerito panamá, pero a mí no me engañas, vienes del mismo Averno, lo sé, aunque ayer dijeras que no eres tú quien decide, “sino Dios el que dicta las cosas”. Y eso que eres ateo. Vaya cacao. “Encuentro la inspiración en mis propios miedos y en mis perversiones”. La frase es tuya también, te sonará. Pero la mejor de todas es la que dijiste ayer en Cannes, aunque tampoco es nueva: “Soy el mejor director del mundo… los demás están sobrevalorados”.

Lo dicho. Manda la dirección de la institución psiquiátrica cuando ya estés instalado y tranquilito. Te mandaremos bombones o, si lo prefieres, una sierra mecánica. Y recuerda a Jack Nicholson en ’El resplandor’. Te puede servir de modelo. Ya sabes: no por mucho madrugar amanece más temprano.

Tuyo sinceramente,

James.

No es país para Mickey

Wednesday, May 6, 2009 por Samuel Castro

Acabo de consultar en todas las páginas web de las cadenas de salas de cine importantes del país, en esa sección en la que mencionan cuáles son las películas que piensan estrenar. A no ser que los maravillosos traductores de títulos la hayan puesto “Un verano memorable” o “La sombra del poder”, lo más probable es que nunca podamos ver en cine The wrestler, la excelente película de Darren Aronofsky que le dio a Mickey Rourke su candidatura al Oscar y que ya se puede alquilar original en algunas buenas videotiendas. Alguien pensó que la lucha libre no era lo suficientemente cercana a nuestro público (¡claro, porque se supone que todos nuestros colegios se parecen a los de High school musical!) y simplemente la sacó de la programación de estrenos.

 

Yo no sé ustedes, pero yo si quisiera ver The wrestler en pantalla grande, porque así el rostro de Rourke mostraría toda la miseria que pueden causar el boxeo y las cirugías combinadas. Yo quisiera ver de cerca a Marisa Tomei y conmoverme con su enamoramiento de la Bestia. Y quisiera ver los ojos impresionantes de Evan Rachel Wood mientras pelea con su padre de ficción. Así que no voy a perder la esperanza, seguiré haciendo cola en las salas para entrar a películas “maravillosas” como Dragonball o Rápido y furioso, que sí son imperdibles para los colombianos. Quién quita. A lo mejor dentro de tres años la estrenan, como pasa ahora con Venus, la comedia agridulce de Roger Michell que le dio su última candidatura a Peter O’Toole en el 2006. Porque en Colombia todo nos llega tarde, salvo la muerte, que aquí sí es muy puntual.