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Temporadas 2007-2008: una falta de respeto

Aug 1, 2008 por Miren Vitore Magyaroff

Yo sé que este es un blog de cine, pero hay algo de lo que quiero hablar hace más de un mes. Después de que lo haga, después que me desahogue prometo escribir de cine. Hoy voy a hablar de televisión, de la temporada que acaba de pasar de las series gringas porque estoy realmente ofendida con el tiempo que me hicieron perder durante más de ocho meses que duró la temporada pasada.

Hace casi un mes Katherine Heigl pidió no ser considerada para las nominaciones a los premios Emmy. La razón: sentía que el material que le habían dado la temporada pasada de Grey’s Anatomy no era lo suficientemente bueno para una nominación. Claro, como era de esperarse, todos le cayeron encima. Los escritores, que estuvieron en huelga desde octubre de 2007 hasta febrero de 2008, veían sus comentarios como una traición. Llegó a rumorarse que Shonda Rimes, la escritora de la serie, iba a acabar con Izzie Stevens, el personaje que interpreta Heigl, así como lo hizo con Preston Burke cuando Isaiah Washington, el actor que lo interpretaba, quedó ante todos como un homofóbico sin remedio, por unos chismes de cocina que se filtraron en los medios. Lo chistoso de todo este asunto es que como seguidora de esta y otras series estadounidenses no estoy sorprendida por las declaraciones de Heigl porque me siento realmente estafada con las temporadas 2007-2008.

Lo raro es que en septiembre de 2007 todo parecía ir bien. Las series viejas y las que apenas se estaban estrenando empezaban bien. El único tormento para los fans de estas series era la amenaza de huelga de los escritores que finalmente se cumplió y que interrumpió las filmaciones casi cinco meses. Los capítulos que ya estaban grabados se pasaron dosificados en esos meses que duró la protesta y los seguidores estábamos ansiosos por saber qué pasaría. Cuando la huelga terminó, los canales anunciaron el regreso de las series la última semana de abril. Pero esta alegría se acabó al anunciarse, cuatro semanas después, los finales de temporada. ¿Cómo es posible que hayamos esperado casi 4 meses para ver la continuación de las series y nos hayamos encontrado con solo 5 episodios que además parecían escritos por alguien que quisiera sabotear la serie o que quisiera salir de vacaciones rápido? Claro, supongo que la pauta que respalda a estos espacios estaba por vencerse y tuvo algo que ver que ver con estos apresurados finales, pero eso no es excusa para tratar así a los televidentes.

En Grey’s Anatomy, por ejemplo, no pasó nada en esta última temporada y lo poco que cambió bien habría podido resumirse en máximo 5 capítulos. En Gossip Girl, una serie nueva, todo parecía ir bien (una serie de colegio casi nunca falla), pero la historia se desvió cuando una de las protagonistas adolescentes creía haber matado a alguien. Al final no había matado a nadie y esos últimos cinco capítulos sobraban. Otra de las series que decepcionó y en la que tampoco pasó mayor cosa fue E.R., que, como Grey’s Anatomy, ya parece Melrose Place donde todos deben tener algún cuento con todos. Incluso hubo series que nunca acabaron como The New Adventures of Old Christine y Cane, que además la cancelaron sin que en Colombia dijeran nada después de hacerle propaganda durante un mes por tener a Paola Turbay como protagonista.

Hay que reconocer que la rabia que me dieron estos finales de temporada pudo ser superada gracias a Mad Men, Curb Your Enthusiasm, 30 Rock, Two and a Half Men (con su capítulo estilo CSI), Extras, Weeds, Saturday Night Live, Californication y The Soup. Es que tan mal me sentí que me volví aficionada al reality de descerebrados que es The Hills y cambié a Meredith y Derek por Heidi y Spencer. Después de esta confesión, que es más un grito desesperado de ayuda, veré en septiembre la próxima temporada de las series gringas porque no tengo la fuerza de voluntad de algunas personas que conozco para vetarlas. Les daré una segunda oportunidad para que se reivindiquen, para que Izzie Stevens vuelva a ser la misma y Catherine Heigl quiere volver a ser nominada a los Emmy.

Un comentario para “Temporadas 2007-2008: una falta de respeto”

  1. Ricardo Silva Romero dice:

    ¡Geniales las dos entradas!

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