volver a ochoymedio.info

El cine de los otros: Alberto Duque López

Jul 17, 2008 por Ricardo Silva Romero

Tenía que estar el escritor Alberto Duque López en esta fila de cinéfilos que confiesan, en voz alta, su enfermedad. Cualquiera que se asome al mundo del cine en Colombia se lo encontrará en el primer puesto de la última fila de la sala. Duque, el corresponsal más amable e informado que se consigue, lo ha visto todo primero que todos. Fue comentarista de películas en Semana, El Espectador, EL país, CM&, RCN. Hoy en día escribe en Diners.  Estuvo al lado de Marlon Brando, de Bernardo Bertolucci, de (elijan ustedes el director que les venga a la cabeza) cuando ser aficionado al cine era toda una proeza. Escribió un grupo de novelas de las que se sigue hablando. En un par de semanas saca una nueva que en verdad es un poema: se llama Ni siquiera la lluvia.
 
1. ¿Recuerda qué se siente ir a cine por primera vez?
 
Esa primera vez siempre es la primera vez cuando regreso a cine (voy casi todos los días, por oficio o aberración), la sorpresa, la desubicación cuando un director o un actor me enseñan algo diferente de la vida, siempre hay una sorpresa que se repite, se alimenta, crece con cada nueva sesión.
 
2. ¿Cuáles son las películas de su vida que puede comparar con (haberlas visto fue para usted) un gran evento como la primera comunión o la graduación o el matrimonio?
 
El Samurai, de Melville
Todas las de Woody Allen
Todas las de Martin Scorsese
Todas las de Bernardo Bertolucci
Todas las de Carlos Reygadas
Todas las de Arturo Ripstein
Todas las de Alfred Hitchcock
 
3. Si acabara de conocer a alguien que ve pocas películas, y quisiera presentarse como es, ¿qué películas lo pondría a ver con usted?
 
Casablanca, por supuesto. O las de los hermanos Marx o las de Gene Kelly o las de Sam Peckinpah
 
4. ¿Cuáles son sus películas malas favoritas, es decir, cuáles son sus principales placeres culposos del cine?
 
Nunca pienso que una película sea tan mala como para no encontrarle algún motivo de gratificación, todas me gustan, en todas descubro un momento luminoso.
 
5. ¿Por qué no puede dejar de hacer cine? O: ¿por qué no puede dejar de ver cine, de escribir sobre cine, de escribir cine?
 
Podría dejar de escribir sobre cine, sin problema alguno, pero dejar de verlo, imposible, como si dejara de respirar o comer.

Dejar un comentario