El cine de los otros: Marina Valencia
Jul 8, 2008 por Ricardo Silva RomeroNo se pierdan esto: http://www.eltiempo.com/laciudadjamascontada/registro.php Es la convocatoria para el segundo año de ese proyecto tan bonito que se llama La ciudad jamás contada. La idea es que cada uno cuente la historia que nadie más puede contar: su propia historia en Bogotá. Una serie de acompañantes, mitad tutores, mitad lectores, ayudarán a que quede lo mejor que se pueda: están, por lo pronto, Piedad Bonnett, Yolanda Reyes, Mario Mendoza, Nahum Montt, Angela Escallón y Silvia Amaya. Estoy seguro de que trabajar con ellos va a ser un placer. Detrás de todos, dirigiendo, produciendo, editando el proyecto, se encuentran dos personas maravillosas: Ofelia Corradine y Marina Valencia. Marina, que ha estado siempre en la tras escena de la cultura colombiana, que hizo por el Ministerio de Cultura lo que está haciendo por las voces de Bogotá, y que es, cuando le queda tiempo, una cinéfila muy juiciosa, respondió esto que sigue:
1. ¿Recuerda qué se siente ir a cine por primera vez?
De niña me llevaron más bien poco a cine. Fue un vicio que adquirí en la adolescencia, cuando se fijó en mí algo que tiene mucho que ver con el cine que se ve en una sala: la fuerza de la vida desde la invisibilidad.
2. ¿Cuáles son las películas de su vida que puede comparar con (haberlas visto fue para usted) un gran evento como la primera comunión o la graduación o el matrimonio?
Los eventos sugeridos definitivamente me despistaron. Pero algunas que están siempre ahí son:
Un ángel azul
Las horas
Deseando amar
Pulp fiction
¿Quieres ser John Malkovich?
El juego de las lágrimas
Todo sobre mi madre
Hable con ella
Tarnation
El odio
El colombian dream
4 semanas, tres meses, dos días
Ciudad de dios
Perro fantasma
Historias mínimas
Capote
Y Amelie, una película que me hubiera encantado hacer.
3. Si acabara de conocer a alguien que ve pocas películas, y quisiera presentarse como es, ¿qué películas lo pondría a ver con usted?
Las últimas de Almodóvar y las de Woody Allen
4. ¿Cuáles son sus películas malas favoritas, es decir, cuáles son sus principales placeres culposos del cine?
No tengo esa perversión. Sólo me gustan las películas que me parecen buenas.
5. ¿Por qué no puede dejar de ver cine?
Porque muchas veces “el cine es mejor que la vida”.
