Wednesday, January 10, 2007 por Luis Fernando Afanador
Hace unos días vi Scoop. No me gustó tanto como Match Point. Es más, me pareció floja. Pero la disfruté mucho, me divertí, me emocioné con ciertas escenas. Y sería incapaz de criticarla: queremos tantos a Woody. ¿Por qué razón? Pensando en eso, en una posible respuesta, el azar concurrente me acaba de ayudar con el siguiente artículo que quiero compartir con ustedes:
El experimentado y algo envejecido director alemán Werner Herzog, aquel hombre que durante muchos años de su vida tuvo que dirigir y tratar de controlar el talento explosivo de Klaus Kinski, nos regala una bellísima obra basada en la vida y videos que dejó el muy raro documentalista-protector de los osos, Timothy Treadwell, quien fue devorado por una de esas peludas bestias en 2003. La obra que construye el realizador (armada con extractos de los cassettes que grabó el protagonista, e hilada con los testimonios de varios personajes cercanos al expedicionario) merece ser vista mil veces. Herzog, a pesar de estar muy interesado en la vida de Treadwell, no intenta construir un perfil heroico del personaje, simplemente nos muestra la historia de un hombre que quiso ser un oso, un tipo que se sentía mejor en los bosques y en medio de los animales salvajes, que cerca del tráfico de las ciudades. El viejo Werner participa con su voz en off en la construcción de este retrato, y es honesto, tanto que, cuando no está de acuerdo con lo que piensa su protagonista, lo dice sin temor (y con una intervención sútil; es decir, sabemos que Herzog está ahí, pero no como un Michael Moore, sobre-expuesto, está ahí medio escondido, atento a dejarse ver o escuchar, solo cuando sea necesario). No pueden dejar de ver este precioso y preciado documental, Grizzly Man. Aquí hay unas escenas para tratar de convencerlos. Esperamos que les gusten.
El silencio y la pequeña tristeza que rodeaba al barrio de Chapinero en los últimos minutos del 2006 se rompieron con estas imágenes que ofrecía la siempre polifacética (e irremediablemente orate) televisión colombiana. Si se perdieron el show por estar borrachos, o por vivir en otros países, pues aquí les mostramos unos minutos de lo que se veía en la pantalla nacional antes de la media noche. Sí, cómo no, hay un segmento de don George Barón, titán de la pantalla chica criolla. La TV chibcha, mejor que cualquier película de Hollywood (totalmente irreal). ‘Espichen’ la imagen ya.