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A ver cuánto me equivoco

Mar 7, 2010 por Samuel Castro

Es más larga que la entrevista del presidente Uribe el viernes en la W (aunque no más jarta, eso lo puedo asegurar) pero es imposible no verla para personas que como yo, como ustedes, aún creen en eso que podríamos llamar ‘el glamour del cine’. Nuevamente llega la ceremonia del Oscar con las mujeres de nuestros sueños vestidas como diosas (o como brujas; se ven unas cosas a veces…), los tipos con los que sueñan nuestras novias en traje de etiqueta, Mickey Rourke y algún atractivo show típico de los gringos. Imperdible, por supuesto. Es como ver los premios TV y Novelas pero con estrellas de verdad. Y llegan las apuestas. Mis vaticinios, en los que intentaré este año no dejarme llevar por el sentimiento, sino por la lógica, salvo por una excepción que contaré a su debido tiempo. Vaticinios llenos de valor en los que arriesgo montones, porque también me voy a meter con las categorías técnicas, que a pocos le importan, pero que son estatuillas, al fin y al cabo. A ver cómo nos va.

Mejor corto de acción real

Istället för abrakadabra. Obviamente esto es un ‘pinochazo’, pero con razones poderosas. Tiene el título que suena más bonito de los cinco nominados y no está protagonizado por niños, como dos de sus competidores.

Mejor corto animado

Logorama. Con todo lo que hablamos mal de los gringos, en general se toman mucho mejor las críticas que les hacemos, que nosotros las que aparecen en sus programas. Y este corto francés, en que Ronald McDonald es un vulgar atracador y donde los autores se imaginan cómo sería el desastre que aniquilaría el mundo donde viven las marcas, es tan atractivo y crítico como bien hecho. Con homenajes explícitos a Pulp fiction. Lo pueden ver en dos partes, acá y acá.

Mejor corto documental

The last truck: closing of a GM plant. ¿Cómo van a desaprovechar para hacer un comentario político acerca de las consecuencias de la crisis? Debería ser la elección segura.

The cove

Mejor documental

The cove. Es espectacular, tiene el comentario ecológico de rigor, posee la mejor calificación de los nominados en IMDb y está hecho bajo el agua. Muchas ventajas para su elección.

Mejor película extranjera

El secreto de sus ojos. Este es mi toque sentimental. Todo indica (los apostadores, los medios, los especialistas) que va a ganar La cinta blanca.  Todos me importan un carajo. Quiero que gane esta película de la misma manera que siempre, a pesar de Maradona, le he hecho fuerza a Argentina y no a Brasil en los mundiales. Porque sí.

Mejor película animada

Up. Es la única animada en las 10 nominadas a mejor película. ¿Necesito decir más?

Mejores efectos visuales

Avatar. Crear un mundo creíble no es algo que se vea todos los días.

Mejor edición de sonido

Avatar. En la batalla final se tenían que escuchar los gritos de miles de criaturas azules. Y se escuchan tanto como los motores de las naves espaciales.

Mejor mezcla de sonido

Avatar. También es importante lo de Transformers, pero Avatar no ganó el Razzie a la peor película del año.

The princess and the frog

Mejor canción original

The princess and the frog. Si esta no es la ganadora, la otra que tiene posibilidades es la de Crazy heart. Pero si con dos nominaciones Randy Newman no gana, creeré que de verdad al tipo le hicieron una maldición vudú.

Mejor partitura para una película

Michael Giacchino por Up. En serio no me estoy dejando llevar por el sentimentalismo. Horner demasiadas veces toca las mismas notas en distintos tempos. Giacchino ha hecho dos obras maestras en Ratatouille y acá. Y pienso que se nota.

Mejor maquillaje

Barney Burman, Mindy Hall y Joel Harlow por Star trek. Crear razas alienígenas debería ser suficiente mérito para ganar, aunque las otras dos competidoras son fuertes porque a la Academia le encanta ver envejecer actores antes de tiempo.

The young Victoria

Mejor vestuario

Sandy Powell por The young Victoria. Sólo hay algo que le gusta más a la Academia que la ropa de época: la ropa de reyes, de época.

Mejor dirección de arte

Rick Carter, Robert Stromberg y Kim Sinclair por Avatar. Aquí empiezan los problemas con lo virtual. ¿Tiene el mismo mérito el director de arte que concibe sus locaciones desde lo digital que el que las busca y las adapta en formas palpables? Creo que la respuesta es sí a partir de este año.

Mejor edición

Bob Murawski y Chris Innis por The hurt locker. Gran parte de la tensión de esta película se la debe a este rubro. Una parte enorme, si vamos a ser sinceros.

Mejor fotografía

Mauro Fiore por Avatar. Si esto no funcionaba bien nada lo hacía. Y aunque la luz se pueda controlar por computadora en este caso, el resultado sigue siendo asombroso.

Mejor guión adaptado

Jason Reitman y Sheldon Turner por Up in the air. Es una joya, perfecta y redonda. Como son los guiones que más me gustan. Y está basado en un libro de no ficción, así que la adaptación es aún más meritoria.

Tarantino

Mejor guión original

Quentin Tarantino por Inglorious basterds. Por un guión donde un crítico de cine es el héroe de la jornada y el arma más poderosa es la cinta de nitrato, deberían hacerle una estatua a la entrada del Teatro Kodak.

Bigelow

Mejor directorA

Kathryn Bigelow por The hurt locker. No siempre se tiene la oportunidad de hacer feminismo y justicia al mismo tiempo. Y además de ser merecido, es un hito en la historia que no hay que dejar pasar.

Mo'Nique

Mejor actriz de reparto

Mo’Nique por Precious. Es una madre jodida y violenta como nos han mostrado ya antes otras películas. Pero la escena final, la de la maldad asumida como algo natural, como algo involuntario, es una muestra de actuación tremenda.

Waltz

Mejor actor de reparto

Christoph Waltz por Inglorious basterds. Ser buen actor y políglota paga. Paga muy bien.

Sandra Bullock 2

Mejor actriz principal

Sandra Bullock por The blind side. Ella fue y recogió sus dos premios Razzies ayer. Eso es profesionalismo y saber tomarse las críticas, buenas y malas, con profesionalismo. Y por su profesionalismo se llevará hoy también el Oscar.

Jeff Bridges

Mejor actor principal

Jeff Bridges por Crazy heart. Lo han nominado cuatro veces antes que ésta. Siempre por películas que sin su actuación, serían mucho menores. Su personaje en The big Lebowsky es parte de una religión. Es el momento.

Mejor película

Avatar. No es la mejor. No es una historia para mayores de 12 años. Pero esta película revivió las posibilidades de una industria que muchos consideraban en peligro. Y eso merece que esa misma industria le dé un hombre dorado.

En un par de horas, en unos minutos, veremos cuánta razón o cuánta suerte tenemos. ¡Que comience la función!

Publicidad cultural no pagada: cineTv

Mar 5, 2010 por Samuel Castro

Mientras nos invaden los candidatos con sus historias absurdas (Juan Fernando Cristo destaca en su cuña radial el proyecto que NO LOGRÓ convertir en ley, que es como si un delantero se promocionara con los goles que no logró hacer; Dios tiene que estar muy desparchado si no se le ocurre hacer nada más que acompañar a José Galat en su campaña; un tipo que no tiene bigote quiere que nos acordemos de él porque se llama Juan Valdez) y nosotros, como cada cuatro años, olvidamos que las elecciones de Congreso son más importantes que las de presidente si queremos de verdad cambiar a este país y vendemos nuestro voto por un plato de lentejas (o como dijo un senador, por un TLC: Tamal, Lechona y Cerveza), hay que darle un descanso al alma y pensar en cuñas que realmente valgan la pena.

Por eso hemos decidido hacer este comercial no pagado. Esta cuña por el bienestar general que no nos cuesta nada, que no está escrita a las carreras y que no busca que usted crea que Javier Cáceres le da chuzo a los corruptos. Si en muchas ocasiones hemos peleado y criticado a los distribuidores y a los canales por las películas que pasan (y también por las que no pasan) esta vez queremos felicitar a UNE por la iniciativa que ha tenido con su espacio cineTv, que desde hace un par de meses permite a sus suscriptores ver buen cine (con énfasis en el iberoamericano) a través de su canal propio.

Cine TV

Puede que estén arando en el desierto. Puede que a pesar de todo películas como Machuca, Padre nuestro o Real women have curves sigan siendo ilustres desconocidas. Que ni en Bucaramanga, ni en Medellín, ni en Manizales o Armenia, los televidentes mejoren su gusto y salgan a reclamar airados por sus carteleras de cine, protestando con pancartas frente a los centros comerciales para exigir que programen An education antes que Rec 2. Pero algo quedará. Habrá alguien que vea estas películas y se dé cuenta de que el cine, como el mundo, es ancho y ajeno, y que la “franja” de películas que nos llega al país, es estrecha y delgada. Felicitaciones a UNE y a Luisa Fernanda Osorio por el impulso incansable para promocionar este espacio, cuyo estreno en marzo es Carmen, de Vicente Aranda.

Carmen Cine TV

Sabemos que los milagros no existen y que cineTv no va a romper los ratings de Colombia. Que un espacio como éste en un país que está acostumbrado a soñar con capos y con muñecas de la mafia vive gracias a un respirador artificial. Pero de vez en cuando una empresa tiene iniciativas que se hacen más que por una recompensa comercial, por una responsabilidad con la sociedad en la que trabajan. Es algo en lo que uno cree, porque la alternativa sería peor. Un acto de fe, como confiar en que algún candidato de esos que contaminan nuestros sentidos con su publicidad, es honrado.

PD: Ningún candidato que yo conozca presentó propuestas relacionadas con la cultura. Me cuentan si encuentran uno.

PD2: Aquí está la programación de cineTv para el mes de marzo, para que se animen.

En Medellín, Bucaramanga, Cartagena y Cali las películas se emiten los martes y jueves a las 2:00 p.m. y 8:00 p.m. y sábados a las 2:00 p.m. y 10:00 p.m. En Manizales, Armenia y Pereira se emiten los martes y jueves a las 2:00 p.m. y los sábados a las 10:00 p.m, y en Buga los sábados a las 10:00 p.m.

Sábado 6: Eres muy guapo

Martes 9: Leming

Jueves 11: Machuca

Sábado 13: Estreno de Carmen

Martes 16: Si yo fuera rico

Jueves 18: Padre nuestro

Sábado 20: Los fantasmas de Goya

Lunes 22 (festivo): Buena vida delivery

Martes 23: Buscando a Víctor Vargas

Jueves 25: Real women have curves

Sábado 27: El camino de los ingleses

Martes 30: Historias mínimas

Desear a Cartagena

Mar 2, 2010 por Samuel Castro

En general no hacemos lo que queremos. En este momento, mientras colaboradores ochoymedianos como Juan Carlos González, crítico de cine de El Tiempo y Director de la revista Kinetoscopio están en Cartagena (aunque para ser sinceros, está en el congreso de Cardiología, él no tiene la culpa de que coincida con el Festival de Cine) gozando con el renacer de nuestro festival más importante, otros tenemos que dedicarnos a aquellas actividades que pagan nuestras cuentas (esperamos que llegue el día en que esta página sea la que nos gire los cheques) como asambleas de bancos, libretos de series de televisión y cosas de esas.

Cartagena

Pero todos los que pueden deberían estar en Cartagena. No sólo porque el Festival haya renacido como evento (como bien lo describió Semana, la semana pasada) sino por el simple hecho de que se pueden ver en exclusiva (y en pantalla grande, como debe ser) algunas de las películas más importantes que se produjeron el año pasado en Iberoamérica, como Celda 211 de Daniel Monzón, El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella o Gigante de Adrián Biniez y otras del cine mundial como La cinta blanca de Haneke o Un profeta de Jacques Audiard.

Desde aquí, con el consuelo que nos dan los encargos deliciosos, como presentaciones de cine-club a públicos receptivos, le damos las gracias a Orlando Mora, Monika Wagenberg, sus “programadores” y a Ricardo Vélez Pareja, su director, por hacer todo para que el Festival Internacional de Cine de Cartagena vuelva a ser tan importante como lo era hace algunos años. No hay mejor marco para el lanzamiento del último número de Kinetoscopio, dedicado al western, del que ya hablaremos próximamente, antes o después de los vaticinios del Oscar.

Problemas gordos

Feb 21, 2010 por Samuel Castro

DeNiro bull

Tal vez sea desde cuando Robert DeNiro ganó el Oscar por Raging bull (puede ser más atrás en el tiempo, pero digamos que ese es el primer recuerdo de peso que se me viene a la memoria), cuando logró la enorme tarea de convertirse en un boxeador muy capaz de peso completo (decían que hubiera podido participar en una competencia real), que ha quedado la idea en nuestras mentes de que hay un mérito actoral en el tipo que engorda (no puse “y en la tipa”, pero ustedes, señores y señoras felices con la corrección política, imagínense lo fea que queda la frase).

Clooney Syriana

La información “cultural” de nuestros noticieros siempre se afana en aclarar que Renée Zellweger tiene que subir no sé cuántas libras para hacer de Bridget Jones (y entonces se ve más bonita, pienso yo, que con la apariencia flacuchenta que tenía en Chicago) o que Gwyneth Paltrow tuvo que utilizar un traje especial para hacer de la gordísima Rosemary en Shallow Hal. George Clooney lo hace bien en Syriana, pero no estoy tan seguro de que el Oscar se lo hubieran dado sin que la camisa se le apretara contra la barriga y la papada cubierta de barba le diera más carácter. Hasta Matt Damon se enorgullecía de haber dedicado semanas enteras a tomar malteadas para lograr la apariencia de su último papel bajo órdenes de Steven Soderbergh en The informant!

Antonio de la Torre

Hay casos de casos. Antonio de la Torre en la reciente Gordos (dejen que pase el Oscar para que hagamos la crítica de la cinta española) engordó 33  kilos para su papel de un maricón (él mismo dice que es un maricón en la película, para que no se escandalicen las monjas y sacerdotes que visitan habitualmente www.ochoymedio.info) que vende un producto para ser flaco, el Kilo Away. Si uno ve la película, así como cuando uno veía Raging bull, se acepta que los kilos de más representan credibilidad para una actuación memorable. Que suman a una actuación de peso, si se vale el juego de palabras.

Pero la vida real no es tan complaciente con los gordos. Lo sé por experiencia. Ni siquiera con los actores. Igual que se le paga a las prostitutas para que se vayan, lo admirable es que luego de convertirse en zeppelines los intérpretes vuelvan a su estado normal. Por eso los felicitamos. Pero si uno es Marlon Brando y engorda hasta el punto de que toda la ropa deba ser hecha a la medida, entonces la mirada al que tal vez fue el mejor actor de la historia del cine norteamericano es de conmiseración. Si uno es Gabourey Sidibela nominada al Oscar por Precious: based on the novel Push by Sapphire puede tener su momento de gloria por una noche, (una sola y como una especie de sustituto a Björk y su traje de cisne) para luego ser tema de conversación de todos los programas de farándula que hablan de cuál es la mejor dieta para ser “una mujer hermosa” (dando por sentado que nadie es hermoso si es gordo)  Si uno es Kevin Smith (para que lo ubiquen, el tipo que desde su apartamento de friki le ayudaba a Bruce Willis en la última Duro de matar) tiene que aguantar el maltrato de Southwest Airlines, que “amablemente” le pidió la semana pasada que se bajara del avión porque ocupaba parte del espacio del pasajero sentado a su lado. Smith, que ya es conciente del desprecio por los gordos (algo extraño en un país como Estados Unidos, donde el 30% de su población es obesa) había comprado dos tiquetes para evitar molestias, pero tuvo que viajar antes y para esa hora, sólo había un asiento disponible.

Kevin Smith

¿Entonces qué? ¿Por qué la gordura es meritoria y da premios si uno la encuentra voluntariamente (y luego la deja) pero es una marca de Caín si es parte del cuerpo que nos hemos ido ganando (¿no hay en toda gordura, una historia interesante?) a pulso? ¿Habrá que mandar a los gordos en jaulas de plástico, como las de las mascotas, allá abajo en el área de equipaje, para que no nos molesten con su presencia? Si tanto los odiamos (¿nos odiamos?) dejemos de darles premios cuando son personajes de fantasía y organicemos safaris urbanos para acabar con todos. No faltará quien quiera tener la cabeza de Fabio Valencia, como trofeo de caza en su sala de lectura.

Más de cine en el Hay Festival 2010

Feb 1, 2010 por Samuel Castro

Mientras la incredulidad se va haciendo cada vez mayor ante las propuestas de Álvaro Uribe (lo de los taxistas es francamente inverosímil, ¿será que no se va a lanzar pero la fórmula que eligió para no decirlo públicamente es que lo creamos loco?) el tiempo se aprovecha mejor hablando de cine. Como lo hicimos, específicamente en algunas charlas, y como de refilón en otras, del quinto Hay Festival de Cartagena. Recordemos la charla con Manuel Gutiérrez Aragón (creo que Sergio Cabrera no estaba como moderador sino como encargado de sostenerle el micrófono, o al menos eso pareció gracias al nivel de sus aportes) y algunos de esos contactos laterales que hubo entre cine y literatura.

El director español estaba en Cartagena para hablar de su primera novela, en esta nueva carrera (que había sido también su primera elección hace años) emprendida que lo llevó a ganar el premio Herralde. De su cine, tal vez lo único que se pueda conseguir legalmente en Colombia es La vida que te espera en Blockbuster, pero oírlo fue una delicia.

Manuel

Dijo que ahora que no dirige, lo que más extraña es la gente, el estar rodeado de personas en los rodajes: el actor que le pregunta, el asistente que le ayuda. Y esos inmensos equipos humanos, obligados a convivir un par de meses, entre quienes se forma una camaradería única, donde se desatan pasiones y se hacen juramentos de amor que se acaban cuando llega el último día de rodaje.

Lo que menos le gustaba de su labor como director era la espera eterna para reunir las condiciones financieras que hicieran posible su siguiente cinta. Y después, el hecho terrible de que el cine sea tan costoso. Porque, como dijo, al escribir una novela uno pone “Ella se pasea junto al mar” y ya está. Ha sucedido. En cine esa frase es terriblemente complicada: conseguir el mar, la actriz. Y al final por los permisos, toca filmar junto a un lago.

Una frase buenísima: “Los premios generan muchas sorpresas y muy pocas certidumbres” refiriéndose a que ahora no es que él pensara que era un magnífico escritor.

Dijo que la experiencia de la escritura de guiones era muy útil porque como novelista era más conciente de que había que mantener el interés del lector, porque no quería que pasara con mucha literatura, que te parece maravillosa las primeras 40 páginas, y luego es una lata.

El cine, según Gutiérrez Aragón, “es un mercado de Ali Babá”, que ha cogido influencias de todas partes. Porque los guionistas legendarios de Hollywood se basaron para construir sus textos cinematográficos en los escritores clásicos del siglo XIX, como Dickens, maestro en meter personajes, desarrollarlos, hacer tramas paralelas y generar interés en cada momento.

Otra frase: “Lo difícil de escribir una adaptación no es saber qué se pone sino qué se quita”

Además contó que pensaba que un guión de cine se escribe porque alguien tiene que leerlo para que la película se haga. Y ese guión no es otra cosa que una colección de apuntes para tener en cuenta en el rodaje. Es decir que es un trabajo incompleto. Pero como desdiciéndose un poco, recordó que ninguna gran película se puede hacer sin un buen guión. Aunque afirmó que lo mejor es “ir al rodaje empelota” para que cuando llegue el momento, todo se transforme de acuerdo con las circunstancias.

Afirmó que las metáforas visuales en el cine eran muy difíciles y ya no se usaban (como en el cine ruso, que se podía poner a un personaje y luego una ola estrellándose contra una roca para mostrar su conmoción interior) pero que lo que tenía el cine era su simbolismo, muy poderoso cuando está usado por buenas manos.

Y la frase campeona para cerrar: “Lo malo del cine es que tienes que escribir para el imbécil de la empresa de televisión que lo va a leer”.

OTRAS DISQUISICIONES

Paolo Giordano anunció en su charla con Héctor Abad Faciolince que ya se había filmado la película sobre su libro La soledad de los números primos y que había sido dirigida por Saverio Constanzo. Me metí a buscar la ficha en IMDb y debo decir que me encantó el cásting, sobre todo ver a Ricardo Scamaccio, el de Romanzo criminale, encarnando a Mattia

Finalmente, Ian McEwan confesó que por lo menos en la adaptación de Enduring love que hizo Roger Michell y en la de Atonement de Joe Wright había tenido la suerte de contar con dos directores comprometidos con hacerle justicia al libro. Y que aunque al comienzo no le gustaba Keira Knightley como elección para protagonizar, después de ver la película, le fascino. Adelantó que se va a hacer una película sobre Chesil beach, su último libro (una novela hermosa que todos deberían leer, y eso lo digo yo, no es cuña propia de McEwan) y que a él le encantaría que la dirigiera Sam Mendes.

Todo por hoy desde Cartagena, (perdonen, no puedo evitarlo) mañana desde cualquier lugar del mundo.

Ochoymedio en el Hay Festival 2010

Jan 29, 2010 por Samuel Castro

El Hay Festival es de Literatura. Ya lo sabemos. Pero cada año tocan, al menos lateralmente, temas distintos como el cine, la ecología o la política. Con el cine siempre han tenido mala suerte. Hace dos años invitaron a Stephen Frears, el director de The queen y canceló faltando pocos días. El año pasado todos nos alegramos pensando que íbamos a oír a Guillermo Arriaga, el guionista de Amores perros, pero tampoco. Y por supuesto, la tercera no fue la vencida. En la programación estaba Alejandro González Iñárritu, pero hubo cambio de última hora. Eso sí, un cambio más que digno. El Festival se abrió con la presencia en el escenario de Fernando Trueba, en un tema que se llamaba “El cine no es literatura, ¿o sí?” y que poco le importó al director de El Tiempo, Roberto Pombo, quien como melómano reconocido, despachó el tema en una pregunta y prefirió hablar de la biografía de Trueba y especialmente de su trabajo en la música. Sabemos que El Tiempo es lo que es, pero… ¿no hubiera sido bueno que festival y patrocinador se pusieran de acuerdo, para que la charla no fuera un Frankestein extraño?

En todo caso, en ochoymedio vamos a tener un par de entradas sobre el Hay, cuando se toquen temas de cine que nos corresponda. Aquí van un par de historias y opiniones y recuerdos, que Trueba nos dejó como regalo.

 Trueba

Trueba recordó que el cine era el lugar perfecto para esconderse el día que se decidía no ir al colegio y evitar que alguien te viera en la calle. Allí, en esos cines de la Madrid triste, gris y estúpida de Franco, pudo ver las películas que lo marcaron para siempre, recordando especialmente las cintas de Billy Wilder y L’enfant sauvage de Truffaut .

Para Trueba, Hollywood es un lugar terrible y maravilloso al tiempo, pues en sus recuerdos es aquel sitio que recibía a todos los expatriados de Europa (Wilder, Lubitch, Renoir) con los brazos abiertos para hacer su arte y que hoy está manejado por los mismos tipejos, abogados y economistas, que dominan el mundo y que no saben nada de cine.Incluso dijo que cuando vas a Hollywwod es como si aceptaras abrir tus piernas y que te den por el culo a cambio de una casa fastuosa para que te quedes mientras diriges.

Habló de sus historias como una combinación de drama y comedia, que no le parecían dos géneros separados. Recordó a Rafael Azcona, el guionista histórico, cuando le decía que desconfiara de la gente que siempre era seria.

Dijo además, que en el cine comparado con la literatura (por fin el tema de la conferencia) las palabras no eran lo que se escribía en el guión, sino las imágenes mismas que conformaban las películas.

Recordó su experiencia por encargo, en la que le permitieron filmar una escena, con los aparatos reconstruidos de los Lumiere, (poco más que una caja y una manivela que se movía al ritmo de una canción que también le enseñaron para poder filmar), que para él eran como “el santo grial”. Y recordó que el encargado por los Lumiere para filmar en España, hizo la que podría ser la primera cinta “gay” de la historia, al filmar a unos soldados, de bigote grande, que bailaban abrazados, en medio de otros compañeros que lo hacían separados, en una concentración romántica tal, que le pegaban sin querer aun soldado enano que se interponía en su ruta cadenciosa.

Finalmente, porque el que manda es el tiempo, digo, El Tiempo, pasaron algunos fragmentos de su documental Calle 54 dedicado a las figuras más importantes del Latin jazz, con un fragmento mágico de duo entre Cachao López y Bebo Valdés, y el encuentro entre Bebo y Chucho. Y aquí va la mala leche inevitable: ¿esas señoras costeñas de vestido de diseñador, que aplaudieron arrobadas los fragmentos del documental, habrían ido a cine a verlo si lo hubieran proyectado en el 2000? ¿Por qué necesitamos que El Tiempo (que en información cultural deja mucho que desear) nos diga que algo es bueno, para que lo disfrutemos?

Pero bueno. La charla con Trueba fue muy agradable, porque por fortuna, había más entrevistado que entrevistador (algo que reconocerle a Roberto Pombo, por lo menos) y porque él es un gran personaje y un gran conversadior. Como decían por ahí… seguiremos informando.

Lo mejor del año que se fue

Jan 13, 2010 por Samuel Castro

Mientras miraba las estúpidas noticias acerca de cómo le fue al país en el “plan retorno” (¿no será mejor grabar esos informes sin fechas y poner la misma nota cada año para darle un descanso a los sufridos corresponsales que no saben cómo volver interesante esa noticia?) confeccionaba esta lista con la ayuda de la herramienta de historial de IMDb —úsenla, es muy útil, sobre todo si, como lo sugieren varios de ustedes (James, Arias y Carlos), próximamente tengamos que dar nuestra opinión sobre las mejores películas de la década—. Para continuar con lo que hicimos el año pasado, estas son las 12 mejores películas que vi en 2009 (¿a partir de qué vez algo se convierte en tradición?, ¿de la tercera?). Y como especificamos en aquella ocasión, la lista está conformada por las películas que YO VI, no por las películas que pasaron por nuestras carteleras, que es un dato completamente distinto. Si sienten que falta Avatar, lo siento pero estaba de vacaciones en diciembre, así que aplica para el 2010. Y no están en ningún orden específico, la que va de última me gusto tanto o más que la número uno. Repito la frase que puse en este blog hace 370 días (las tradiciones también deben repetir algunos elementos): como siempre pasa con el cine, podría decir cuál es mejor que la otra dependiendo del día en que me lo pregunten:

Doubt

Lo siento. Puede que debiera estar entre las de 2008, pero la vi este año. Y el hecho de que una película haga honor a su nombre y jamás nos resuelva todo, en esta época de guiones masticados, es una maravilla impagable.  

Up

Up

Sí. Lo acepto. Soy fan incondicional de Pixar. Pero dejando mi fanatismo a un lado, ¿no hay que admirar a una productora que se atreve a poner como protagonista de su película a un anciano con bastón y a un boyscout gordo, en medio de la dictadura de la juventud y la esbeltez que nos ronda? Y si a eso le sumamos un guión impecable, una escena de amor que nos hace llorar a todos sin evitar la muerte y un par de chistes geniales, nos encontramos con una de las grandes cintas del año en empaque calificación todos.

The visitor

Ya ni siquiera tenemos el dudoso honor de que todas las películas nominadas a los Oscar lleguen a nuestras pantallas. Richard Jenkins da una clase de actuación sobria en esta película espléndida, que nos relata lo que pasa cuando un hombre sin mucha pasión por su vida, se da cuenta de que la vida vale la pena cuando hay algo (un instrumento musical, una iniciativa) que nos haga sentir útiles.

Hace tiempo que te amo

Il y a longtemps que je t’aime (Hace mucho que te amo)

Casi no llega a Medellín. Pero valió la pena la espera, porque la historia de Juliette y su intento de recuperar la vida que perdió y de avivar un amor fraternal que creía extinguido por culpa de su estancia en la cárcel, es uno de esos dramas que nos recuerdan que nuestras vidas no están tan jodidas como podrían si nos descuidáramos o si cometiéramos un error. Y esos ojos de Kristin Scott Thomas. Esos ojos…

Revolutionary road

Injustamente tratada en los Oscar (porque sólo tuvo tres nominaciones y no ganó nada) la película que protagonizó la misma pareja de Titanic, demostrando que ha crecido como dúo actoral, hizo que una patada en el estómago fuera una metáfora válida para lo que produce verla.

Vratné lahve

Vratné lahve (Sueños de juventud)

Entre tantas películas serias y solemnes de la programación de Eurocine del año pasado, esta comedia del mismo director de Kolya fue la que se salió del molde, y me hizo reír como hace mucho no lo hacía, al recordarme que se puede ser inteligente y libidinoso y perspicaz e ingenuo y viejo. Todo al mismo tiempo. Y además sin dejar de atender un servicio de reciclaje de botellas en un supermercado checo.

The reader

Habla sobre las vergüenzas que cargamos en la vida, en medio de una trama propia de lo que siguió al terminar la Segunda Guerra. Sale Kate Winslet desnuda. Le enseña a un jovencito como ser mejor amante. ¿Hacen falta más razones para considerarla una película extraordinaria? Bueno. Incluso la primera razón que di podría sobrar.

Red

Red

No se llama así porque hable de internet o de tramas futuristas. Es la historia de un perro viejo asesinado (el bulto que se carga en la foto) por un trío de adolescentes imbéciles. Y es la historia de su dueño queriendo hacer justicia. Una película pequeña y poco vista que Clint Eastwood  hubiera querido filmar (pero casi podría asegurar que no lo hubiera hecho tan bien como Brian Cox) y que demuestra que en el cine, la acción y las balas nos emocionan tanto como un buen diálogo cuando el guionista sabe por qué las puso en la historia.

The wrestler

¿Creían que Arronofski no podría filmar algo sencillo, que no fuera grandilocuente y estrepitoso? Pues sí es capaz. Y no sólo eso. También logró resucitar la carrera de Mickey Rourke y mostrarnos el costado más humano y más sensible de ese espectáculo bizarro que es la lucha libre en Estados Unidos. Mencionar que Marisa Tomei hace de prostituta es como ponerle la cereza encima a una torta de chocolate.

Leonera

Leonera

Este año también seguí asistiendo al cine-club de Eafit que lidera y presenta nuestro amigo Juan Carlos González y que en el segundo semestre fue de cine argentino. Y Leonera de Pablo Trapero se lleva todos los honores porque hay un oficio y una calidad en cada una de las escenas de esta película sobre una mamá que es encarcelada y debe criar a su hijo entre rejas, que asusta.

Derecho de familia:

Daniel Burman hace películas sobre tipos como uno.  Como usted y como yo. Claro, los encarna un actor más pinta que nosotros, pero lo pone a sufrir más que a todos juntos. Y en esta cinta (también del cine-club de Eafit) con una clase y un sentido del diálogo que nos recuerda por qué dicen que Burman es el Woody Allen argentino, nos recuerda los problemas que trae el hecho de ser el padre o el hijo de alguien.

Hot fuzz

Hot fuzz

El gran hallazgo en DVD del año. Había dejado de ver esta película porque no encontraba el momento ni el lugar para una comedia policiaca hecha en Inglaterra (no sonaba muy atractivo, si me hago entender) Pero ésta es un descreste. Una trama inteligente, humor inglés del mejor y, aunque parezca increíble, la mejor edición que vi para una película en el género que sea, en todo el 2009.

Esta es la lista. Con un título para cada uno de los meses de este año, si usted quiere hacer un buen catálogo de DVDs. Como ha hecho Jorge Sánchez, ahora es el momento de que ustedes opinen sobre esta lista y que agreguen títulos, critiquen otros, o hagan sus propios listados. Ya vendrá (denme unos días, que la cosa no es sencilla) la elección de las mejores películas de la década. Además nuestra lista tiene 50 películas. Más o menos 5 por año. Se escuchan candidaturas.

Escudriñando en la lista de los Globo

Dec 30, 2009 por Samuel Castro

Antes de que el año se acabe (y de que un globo de papel incendie mi casa o que algún energúmeno navideño me queme con un volador que entre por mi balcón) y antes de hacer el balance de lo mejor que pude ver en 2010, hay que aprovechar para darle una mirada a la lista de nominados (nominar ya existe en el diccionario de la Real Academia, así que supongo que no está mal escrito) al Globo, por si nos dan pistas de lo que puede ser el Oscar del próximo año. Para otra ocasión dejaremos el hecho de que el Globo tiene una importancia ridículamente grande si tenemos en cuenta el número ridículamente pequeño de personas que votan en él

La nana

Se habla español: Dos películas habladas en castellano están entre las candidatas a mejor película extranjera. Los abrazos rotos de Almodóvar y una revelación, La nana, película chilena de Sebastián Silva. ¿Será que la chilena será la candidata en español del Oscar? Porque Los abrazos rotos no fue el título que mandó España así que Almodóvar, siempre tan popular, no entra en las cábalas. Aunque cabe la posibilidad de que El secreto de tus ojos de Juan José Campanella y candidata por Argentina, que no alcanzó a estar en esta selección esté presente en la categoría para los premios de la Academia. De las cinco candidatas en el Globo, sólo la española está en los planes de Cine Colombia para los próximos meses (¿años?) No vale ni siquiera que La cinta blanca de Michael Haneke también haya ganado en Cannes. Y así nos va.

¿El año Tarantino?: Sí, por fin crítica y público estuvieron de acuerdo. Y cuando a Holywood le da por reconocer los méritos de alguien, le encanta hacerlo a lo grande. Así que podemos imaginarnos a Quentin Tarantino recogiendo los dos Globo a los que está nominado, por guión y dirección. Un rebelde más al que domestican.

Brothers

Esta vez, los remakes no funcionaron: Ni Brothers, la versión norteamericana de Brødre, ni Everybody’s fine, el reencauche gringo de Stato tutti benne de Giuseppe Tornatore (no se puede negar que hicieron todo lo posible, porque el papel de Mastroianni lo interpreta aquí DeNiro) consiguieron el éxito en taquillas más o menos respetable que hubieran necesitado para aspirar a más. Parece que el asunto no es bien recibido por el público así que aún hay esperanza de que Will Smith desista de hacer su propia versión de Oldboy.

La taquilla por un lado, la calidad por otro: Ni Transformers, ni New moon, ni 2012. Las películas que tienen mayor número de candidaturas tienen recaudaciones modestas, y están más por el lado de las ramas “semi-independientes” de los grandes estudios. Es una actitud vergonzante: sabemos que apostamos por las grandes taquillas pero premiamos a las películas que creemos que tienen calidad. Lejos están los tiempos en que ambas cosas se podían conjugar. Y en los Oscar, ni siquiera Avatar podrá superar la tara, pues los personajes que mejor actúan son los virtuales.

Sandra Bullock

El año Bullock: Tanto que la molestamos. Tanto que muchos (yo no) nos burlamos de ella. Que ni es bonita ni es buena actriz, dicen algunos. Pero Sandra está en sus gloriosos, pues tanto en drama como en comedia (con The blind side y The proposal respectivamente) tiene firmes candidaturas. ¿Se consagrará la chica que es bendición de la taquilla como estrella respetable? Pago por ver si Sandra le llega a ganar a la doble nominación de Meryl Streep.

¿Y nosotros? De las 10 nominadas en las dos categorías de películas (comedia y drama, esa es la particularidad de los Globo, que me gusta más incluso que todas esas categorías técnicas de los Oscar), han estrenado 4 en Colombia. Y de las restantes 6 sólo una está anunciada en la pestaña de “próximamente” de Cine Colombia. Creo, con la misma seguridad con que sé que ninguna mujer es fácil de entender, que nunca van a estrenar tres de ellas: The hurt locker, (500) days of summer y Precious: based on the novel Push by Sapphire. ¿Alguien quiere apostar en contra?

¿En qué diablos están pensando?

Dec 1, 2009 por Samuel Castro

Time travelers wife

Lo increíble es que supuestamente les esté yendo bien. ¿Cómo harán los exhibidores colombianos (sobre todo Cine Colombia, especialmente Cine Colombia) para tomar siempre decisiones incomprensibles y caer parados? ¿Así de mal está de este país que va a salas de cine a ver cualquier cosa?

Les doy unos nombres: (500) Days of summer, El informante, Zombieland, Capitalism: a love story, Law abiding citizen, Where the wild things are, The blind side, Fantastic Mr. Fox, The road. Todas películas que hicieron parte del top 10 de taquilla gringa en los últimos cuatro meses. Todas de Estados Unidos. Ninguna estrenada aún en nuestras salas, que normalmente se ufanan de lo simultáneas que se han vuelto con respecto al lanzamiento de los títulos norteamericanos (porque del otro lado del océano, o de la otra punta del continente, ni hablar. No deben saber ni que existe El secreto de tus ojos)

La lista no está propiamente poblada de eso que tanta gente llama despectivamente “cine arte”. No. Hay películas de acción, infantiles, de zombies, una de animación, una de redención deportiva. Pero no las tenemos acá (y quién sabe si las vayamos a tener) porque alguien piensa que es más apropiado para nuestro público The time traveler’s wife. ¿Sí sabrán que poca gente conoce el libro en el que está basada la película y que allá arriba fue un best-seller y por eso tanta gente vio la película? OK. Aquí viene el que dice “pues lo mismo pasa con Where the wild things are”. La respuesta sería: ¿no hubiera sido mejor estrenar esta cinta infantil dirigida por Spike Jonze (el mismo de Adaptation, el mismo de Being John Malkovich) llena de imaginación, durante las vacaciones obligadas que los niños tuvieron en octubre? O bueno. Listo. Se las valgo y los excuso porque la van a dar en diciembre. Entonces ¿por qué no estrenar The road, que sí ha estado en la lista de los más vendidos en este país como libro, en vez de Savage Grace, una película DEL 2007 sobre un caso real del que nadie ha sabido nada en Colombia y que se siente como un estreno para escandalizar (incesto madre e hijo, ¡Dios mio!, en este país donde los médicos irrespetan la ley para no permitirle abortar a quien lo necesita)

Y eso que hablo en general y no específicamente de la cartelera que tenemos que aguantar en Medellín (no se metan a la página de Cine Colombia a ver lo que dan en Armenia o en Pereira para que no se suiciden). En Bogotá al menos estrenan cintas como Cinco días sin Nora. Pero para cerrar y no sentirme más como si fuera Pirry… ¿por qué no dar el documental de Michael Moore, al menos para tener una versión externa de la crisis económica que también llegó hasta Colombia? ¿No será eso más cercano, a nuestras preocupaciones y desgracias, a nuestra sensibilidad y nuestras preocupaciones, que Terror en la Antártida? No. Debe ser que a ciertos cerebros de exhibidores las temperaturas bajas les facilitan el que debe ser su gran pasatiempo: hibernar.

Un poco más de respeto

Nov 19, 2009 por Samuel Castro

Bello y el Oscar

El cine es un arte popular. Hace parte de nuestras conversaciones diarias, nos da frases, escenas y chistes para sobrellevar la vida de la oficina, permite que cada persona del mundo se parezca a un actor o a una actriz (¿cuántos bajitos, gordos y calvos le agradecerán a Danny DeVito tener un apodo decente entre sus amigos?) e incluso, a algunos, nos da tema para escribir.

Pero a veces nos pasamos de confianzudos con el cine. Como es parte de nuestras vidas, lo tratamos igual que a la escoba de la casa y lo maltratamos sin que se nos mueva un pelo: ¿cuántos plagios de secuencias de The Matrix se dieron en la publicidad mundial en los últimos diez años? O bueno, ¿cuál será el publicista fan de Harrison Ford que decidió promover desodorantes para mujer con una versión femenina de Indiana Jones? Barbara Blade es un nombre con el mismo número de letras del arqueólogo cinematográfico y además usa como apellido parte del nombre de Blade runner, una de las películas de ciencia-ficción más importantes, protagonizada (¡tenía que ser!) por Ford.

Hay casos más aberrantes, por supuesto. Estamos en Colombia, donde llegar tarde a las sesiones del Congreso es lo normal. Por eso tenemos a candidatos que se postularon (¡y ganaron!) usando el máximo galardón del cine como referencia (foto de arriba) o a una clínica dental, que se puso el sonoro nombre de Hollywood Dental algo, para que sus clientes puedan tener “una sonrisa de película”.  ¿Cómo cuál película?, se nos ocurre preguntar. ¿Dientes como los del animal protagonista en Tiburón? ¿O como los que luce en cada cinta donde trabaja, Steve Buscemi?

Es maravilloso hacerle homenaje al cine. Pero con Schwarzenegger de gobernador de California deberíamos entender que es mejor dejar al séptimo arte donde está: en su mundo de película.

Steve Buscemi